Amamantar a un bebé prematuro

Para la mayoría de las madres, la lactancia materna es algo que esperamos que suceda como resultado natural del parto. Cuando un bebé llega antes de tiempo, de repente te ves inmersa en una situación inesperada. Puede que tu bebé haya sido llevado a la Unidad de Neonatos y conectado a tubos de respiración, vías intravenosas y monitores. Puede no puedas cogerlo en brazos ni, incluso, tocarlo. La atención inmediata del bebé parece eclipsar todas las demás preocupaciones y pensamientos que podrías haber tenido. Por lo que es normal que te preguntes si realmente puedes amamantar a tu bebé prematuro. La respuesta es: sí que puedes.

La lactancia materna puede ser un desafío si tu bebé es muy pequeño o tiene otros problemas de salud, pero con perseverancia, información y ayuda, tú y tu bebé pronto aprenderéis todas las habilidades que necesitáis.

¿Es bueno amamantar a un bebé prematuro?

Hay muchas buenas razones para amamantar a tu bebé prematuro:

  • La leche materna es el alimento normal y natural para cualquier bebé humano. El amamantar a cualquier bebé tiene muchas ventajas tanto para el bebé como para la madre.
  • El amamantar es algo que solo tú puedes hacer y te permite tomar un papel más activo en el cuidado de tu bebé. El suministro de esta parte vital de su cuidado puede ser una salida positiva para todos los sentimientos que una madre tiene cuando su bebé nace prematuramente. No siempre es un camino fácil de recorrer, pero debes tener confianza en tu capacidad y pensar que muchas otras madres han tenido éxito.
  • La leche materna de las madres que dan a luz prematuramente se adapta perfectamente a las necesidades especiales del bebé prematuro. Se cree que cuanto más prematuro sea el bebé más se beneficia de la leche materna.
  • El calostro y la leche materna contienen glóbulos blancos, anticuerpos y otras propiedades inmunes valiosas que pueden ayudar a un bebé prematuro a resistir infecciones (sobre todo porque los bebés prematuros suelen estar expuestos a muchos gérmenes en la Unidad de Neonatos). Por tanto, la leche materna ayuda a promover la buena salud de una manera que las leches artificiales no pueden igualar.
  • Con la leche materna no hay desperdicio de agua y la eliminación de estos residuos no suelen sobrecargar los riñones inmaduros.
  • Para un bebé prematuro, la leche materna contiene unas sustancias llamadas enzimas que son especialmente importantes para evitar daños al sistema digestivo inmaduro del bebé.
  • La leche materna también contiene agentes anti-inflamatorios que ayudan a proteger los frágiles tejidos del intestino del bebé prematuro de la inflamación y el dolor. Esto reduce las posibilidades de crecimiento bacteriano perjudicial. Estos agentes se creen que ayudan defender al bebé frente a la enterocolitis necrosante (ECN) que una condición grave de los intestinos.
  • La leche de la madre de un bebé prematuro contiene más grasas (o lípidos) que la de la madre de un bebé nacido a término. La razón es porque los bebés nacidos a término reciben esos lípidos a través de la placenta. Muchos investigadores creen que estas grasas pueden mejorar el desarrollo del ojo y el neurológico de los recién nacidos prematuros.
  • La lactancia materna o la alimentación con leche materna también te ahorrará el gasto continuo de la compra de leches artificiales para tu bebé.

Cómo se siente una madre de un prematuro recién nacido

Al principio puede que pienses que todo es un poco irreal. De repente, tu vida parece fuera de control. Todos los planes para tu embarazo, el parto y tu bebé recién nacido se han evaporado.

Muchas madres de un bebé prematuro no están en absoluto preparados para la llegada de su bebé. Algunas madres apenas tienen tiempo para verse o incluso sentirse embarazadas antes de que sus bebés nacen.

En lugar de abrazar y amamantar a tu bebé recién nacido, es posible que tengas que esperar horas o, incluso, días para verlo. Puede que estés extremadamente preocupada por su supervivencia. Tal vez has sido trasladada a otro hospital en una ciudad desconocida. También puede que te estés recuperando de una cirugía o los resultados de una experiencia de parto estresante. Tal vez no tienes idea de dónde está la Unidad de Neonatos o quién está a cargo de tu bebé.

También te puede parecer extraño que te hayan puesto en una habitación con otra mujer o mujeres que tienen a sus bebés. Algunas madres experimentan sentimientos de shock, decepción, culpa, tristeza o rabia.

Las madres a menudo son dadas de alta antes de que su bebé esté listo para volver a casa con ellas. Esto puede ser un momento muy estresante, especialmente si el hospital no está cerca de tu casa y si tienes otros hijos.

Cómo se siente un padre de un prematuro recién nacido

Como padre puedes sentirse sorprendido, culpable o abrumado y pasar por las mismas emociones que la madre. También puedes sentirse impotente ya que ni siquiera tienes leche para alimentar a tu bebé.

Sin embargo, debes recordar que puedes involucrarte en otros aspectos del cuidado del bebé: el método canguro, el baño del bebé, cambiar pañales, alimentación por sonda, etc. También puede ser útil el que le des a la madre un descanso. El transporte de la leche de la madre de casa al hospital también puede ser de ayuda.

Puedes sentir que se supone que tienes que ser el fuerte y mantener a la familia mediante el trabajo, pagando las facturas, cuidar a tus otros hijos (si tenéis más) y, en general, el mantener la vida lo más normal posible.

Muy a menudo otras personas se olvidan del padre ya que tienden a concentrar su atención en la madre y el bebé, pero nadie se molesta en preguntar cómo se siente el padre. Es importante que la familia y amigos se acuerden de que es posible que el padre también esté experimentando los mismos sentimientos que la madre.

La importancia del contacto piel con piel (método canguro)

En muchos hospitales de todo el mundo se está usando un método de cuidado para los bebés prematuros conocido como el “método canguro”. El método canguro se ofrece a un bebé prematuro estable, por lo general unas pocas horas al día y a veces por períodos mucho más largos de tiempo. Algunos hospitales ofrecen este contacto piel con piel incluso a un bebé todavía unido al ventilador, dependiendo de su estado de salud. El bebé, vestido solamente con un pañal y un gorro, se coloca contra la piel de la madre por debajo de su ropa, por lo que tiene acceso sin restricciones a los pechos de la madre.

Un bebé atendido de esta manera mantiene la temperatura de su cuerpo, conserva la energía (debido a que estos bebés lloran menos y duermen más) y, con frecuencia, comienzan la lactancia mucho antes de un bebé atendido de la manera tradicional. Estos bebés también tienden a estar más tranquilos en casa. Los padres también pueden participar en el método canguro por medio de este contacto piel con piel con tu bebé prematuro.

Se ha descubierto que si la madre practica el método canguro su suministro de leche materna puede llegar aumentar un promedio del 50%. El bebé también muestra una mayor capacidad de succión, lo que se piensa que es debido a la estimulación de estar cerca de los pechos de su madre. Este método también mejora la unión entre el bebé y sus padres y los padres se sienten más confiados del cuidado de su bebé.

Si el hospital de tu bebé utiliza este método puedes hablar con el personal, para que por lo menos seas capaz de sostener a tu bebé en brazos con frecuencia una vez que su condición sea lo suficientemente estable. Tú, tu bebé y tu producción de leche se beneficiarán si puedes tener contacto con tu bebé prematuro tanto como sea posible.

Las últimas investigaciones han demostrado que la lactancia es menos estresante para el bebé prematuro que la alimentación con biberón. Se ha demostrado que incluso un bebé prematuro muy pequeño puede tolerar largos períodos en el pecho sin dificultad. El bebé se mantiene caliente y los niveles de oxígeno en su sangre se mantienen normales durante y después de las tomas. Un bebé prematuro en el pecho tiene largos períodos de tiempo de interacción con la madre, como el tocarla y el contacto ojo a ojo. Durante este tiempo, hay períodos de succión y de descanso. Esto significa que el bebé debe tener tanto tiempo como él necesita para la lactancia materna, excepto si existe un problema de salud que limita el tiempo en el pecho.

¿Cuándo debo empezar a extraer mi leche?

Si tu bebé ha nacido después de las 34 semanas es posible que puedas poner a tu bebé al pecho directamente, a veces poco después del parto. Si tu bebé ha nacido antes de las 34 semanas de gestación (aunque algunos bebés de 32-33 semanas o menos pueden amamantar directamente del pecho) o si tu bebé está enfermo y no puede amamantar directamente debes intentar extraer tu leche lo más pronto posible después del parto (idealmente, durante las 6 primeras horas). Para más información sobre cómo extraer y conservar tu leche puedes leer “Extracción de la leche materna” y “Manejo y conservación de la leche materna extraída”.

Si tienes que extraer tu leche durante un período de tiempo largo, es mejor si usas un sacaleches eléctrico doble. Debes extraer tu leche tan a menudo como mamaría tu bebé, es decir, cada 2 o 3 horas durante el día hasta que tus pechos se sientan “vacíos”. Al principio no es necesario que extraigas tu leche durante la noche, aunque si deseas hacerlo puedes porque esto ayudará a mantener una buena producción de leche. Sin embargo, cuando tu bebé empieza a amamantar durante el día se recomienda extraer la leche una o dos veces por la noche (pero no te preocupes si te sientes demasiado cansada para hacerlo, es importante que descanses). También es bueno las extracciones nocturnas si notas que tu producción de leche disminuye.

¿Cuánta leche debo producir?

Casi todas las madres de bebés prematuros se preocupan por si son capaces de
producir una cantidad “normal” de leche. Hay muchas cosas que afectan la cantidad de la leche materna que producen, sobre todo en los primeros días después del parto.

La madre de un bebé lactante a término produce solo alrededor de 30 mls de leche durante las primeras 24 horas después del nacimiento pero por el tercer o cuarto día produce varias veces esa cantidad. Las madres de bebés prematuros con frecuencia tardan un poco más tiempo para ir de unas pocas gotas a 30 mls o más en una sesión de extracción de leche. Esto se conoce como “retraso en la aparición de la lactancia” y se relaciona más con complicaciones del embarazo, tales como reposo en cama, medicamentos para la tensión arterial alta y el parto por cesárea que el parto prematuro en sí. Nadie sabe exactamente por qué este es el caso, pero los expertos creen que las hormonas o los tejidos de la mama que fabrican la leche pueden verse afectados temporalmente por estas complicaciones y los medicamentos. Un inicio más lento de la producción de leche no significa necesariamente que una madre no vaya a producir suficiente leche para su bebé. Lo único es que puede llevarle unos días más hasta ponerse al día con las madres que han tenido partos sin complicaciones.

Lo ideal sería que al final de la segunda semana de extraer tu leche produzcas al menos 500 ml de leche cada día. Esta es la cantidad de leche que tu bebé necesita en el momento del alta hospitalaria.

A partir de entonces, tendrás que mantener o incluso aumentar esta cantidad de manera que tengas suficiente leche para alimentar a tu bebé después de que le hayan dado de alta del hospital.

¿Cómo puedo aumentar la cantidad de leche que produzco?

Fatiga, dolor y estrés, todos los cuales son comunes entre las madres de bebés prematuros, hacen que el cuerpo libere una sustancia que interfiere con la prolactina. Mientras que te puede ser difícil superar todas estas barreras, la mayoría de estos síntomas, disminuyen o se vuelven más manejables con el tiempo.

Se ha demostrado que algunas cosas aumentan la producción de leche. En primer lugar intenta pasar tanto tiempo con tu bebé como te sea posible durante los primeros días, sobre todo si es donde te encuentras más relajada. A menudo la familia piensa que las madres deben quedarse en casa y descansar después de dar a luz prematuramente, pero ellas informan que la separación de sus bebés les causa aún mayor estrés. Cuando estés con tu bebé solicita una silla cómoda y utilizar el extractor de leche junto a la cama de tu bebé donde puedes ver y tocar a tu bebé. Cuando no estés con tu bebé puede ayudar si extraes tu leche mientras miras una foto de tu bebé. Si la condición de tu bebé lo permite, pide que te dejen llevar a cabo la práctica del método canguro o el cuidado piel con piel.

Si tienes dolor recuerda que es seguro tomar la analgesia que tu médico te haya recetado. La mayoría de los analgésicos (como el paracetamol o el ibuprofeno) se pueden utilizar de forma segura durante la lactancia materna y el alivio del dolor es importante para la producción de tu leche. Si dudas de si los medicamentos que te han recetado son compatibles con la lactancia materna puedes visitar e-lactancia.org. Para más información sobre medicamentos y lactancia puedes leer “Paso de medicamentos a la leche materna”.

En algunos casos, los medicamentos recetados pueden ser utilizados para estimular la prolactina y aumentar el suministro de leche (como por ejemplo la domperidona). Por lo general se usan estos medicamentos después de la segunda semana de la lactancia y requieren receta médica.

¿Cómo puedo darle a mi bebé mi leche extraída?

El artículo “Formas de suplementar la leche materna extraída” explica las distintas formas de suplementarle a tu bebé tu leche extraída.

Mientras alimentas a tu bebé usando una sonda puede ser de ayuda si lo sostienes en la posición de lactancia materna. Algunas madres colocan una bola de algodón empapada en su leche en la incubadora del bebé para ayudarle a conocer el olor de la leche de su madre, sobre todo cuando es alimentado por sonda. En algunas unidades de neonatos recomiendan que el bebé use un chupete mientras se alimenta con sonda para que relacione la succión con la obtención de leche.

Una vez tu bebé amamanta directamente puedes intentar iniciar la bajada de tu leche (reflejo de eyección de la leche) masajeando el pecho, mediante la extracción manual o poniendo un paño caliente o una compresa caliente en el pecho. Esto hará que le sea más fácil a tu bebé obtener la leche inicial y aumenta la cantidad de leche tomada a pesar de que el período de la succión puede ser corto.

Puedes experimentar con diferentes posiciones en el pecho, siempre asegurándote de que tu bebé esté bien colocado. Un bebé prematuro puede amamantar bien en la posición de rugby, es decir, debajo de tu brazo con el cuerpo apoyado sobre una almohada. Otra posición es la posición del bebé estirado, es decir, el bebé estirado enfrente a la madre, mamando de un pecho y con los pies hacia el otro pecho.

No te preocupes demasiado por la succión de tu bebé durante los primeros intentos de la lactancia materna. El hecho de que tú y tu bebé os estáis conociendo es más importante que el volumen de leche consumida. A medida que tu bebé crece y se vuelve más fuerte empezará a mamar durante más tiempo.

Cuando el bebé llega a casa

Después de semanas de extaer leche y de visitar el hospital para ver, sostener y alimentar a tu bebé, finalmente estáis en casa como una familia. Tu alegría puede ser atenuada por sentimientos de aprensión. Tú y tu bebé vais a estar juntos todo el tiempo lo cual es totalmente distinto a cuando estaba en el hospital y no tienes la ayuda de expertos que el hospital te ofrecía. Toma tiempo para relajarte y concentrarte en ayudar a tu bebé a adaptarse a este nuevo entorno. Tú, como su madre, necesitas amamantar a tu bebé durante tanto tiempo y tan a menudo como él necesita para que tu oferta se ajuste a sus necesidades. Asegúrate de descansar mucho y acepta todas las ofertas de ayuda con las tareas del hogar.

Algunas mujeres alquilan sacaleches eléctricos. Esto puede ser útil si tu bebé aún no es capaz de amamantar todo el tiempo y todavía tienes que extraer tu leche.

También puede ser de gran ayuda el mantenerse en contacto con otros padres de bebés prematuros. Bien sea con padres que conociste en el hospital o acudiendo a un grupo de apoyo.

Partos múltiples

Muchas veces si la madre tiene un parto de más de un bebé, éstos pueden nacer prematuros. Para más información sobre amamantar a múltiples puedes leer “Amamantar a más de un bebé”.

Para más información puedes visitar:

Lactancia materna y bebés prematuros. Alba Lactancia Materna. 2009

Amamantar a un bebé prematuro. Nuevo Comienzo. 14 (4) 2002

Información sobre el método canguro:

Un natural estilo de vida. Héctor Martínez Gómez. Nuevo Comienzo. 15 (3). 2003

Piel materna: La mejor incubadora. Alhelí Quintanilla. Mi Pediatra. Marzo 2007, 12-17.

Asociaciones de padres de bebés prematuros:

APREM. Asociación de padres de niños prematuros.

Niños prematuros Spain. Página de Facebook para madres y padres de bebés prematuros.

© Guía de Lactancia Materna. 2012