Amamantar a un bebé con Síndrome de Down

Cualquier nueva madre puede sentir emociones extremas y a veces experimentar una leve depresión posparto, también conocida como “Baby Blues”. No es sorprendente que en este estado de vulnerabilidad, la noticia de que tu bebé tiene Síndrome de Down (si no lo sabías de antemano) te venga como una pequeña conmoción. Sin embargo, a pesar de que todo no ha salido como te esperabas o deseabas, recuerda que no estás sola y que puedes encontrar gran cantidad de apoyo para ti y tu familia a la hora de cuidar a tu pequeño y a ayudarle a crecer y aprender.

El Síndrome de Down es la mutación genética más común en los bebés humanos. Es algo que sucede dentro de cada raza y sociedad en el mundo. Normalmente, el núcleo de cada célula del cuerpo de un bebé contiene 23 pares de cromosomas, la mitad de los cuales se heredan de cada progenitor. El Síndrome de Down se produce cuando parte o la totalidad de las células de una persona tienen una copia extra, total o parcial del cromosoma 21. La razón exacta por la que esto ocurre no se conoce todavía. Si bien existe un mayor riesgo en mujeres de mayor edad, la mayoría de los bebés con Síndrome de Down nacen de madres menores de 35 años de edad. Es importante saber que no hay nada que tú o tu pareja habeis hecho, o dejasteis de hacer, que le causara a tu hijo el nacer con Síndrome de Down.

La medida en que los niños se ven afectados por el Síndrome de Down es muy variable. Estos niños desarollan como los otros niños pero por lo general lo hacen más lentamente. Para más información puedes visitar el sitio web de la Asociación Down España.

La importancia de la lactancia materna 

Aunque la lactancia materna en un bebé con Síndrome de Down puede no resultar fácil (debido a su tono muscular bajo) es recomendable que le amamantes igual que lo harías con otro bebé. Muchos bebés son capaces de amamantar desde el nacimiento y otros pueden tardar un poco más. Algunos bebés no pueden amamantar al principio porque tienen problemas de corazón u otras afecciones y se alimentan por medio de sonda. En este caso la madre puede extraer su leche para dársela a su bebé (por medio de sonda o biberón si el bebé es incapaz de amamantar) y para mantener su oferta de leche.

Ventajas de amamantar a tu bebé:

  • La leche materna es el alimento natural para todos los bebés. Amamantar a tu bebé es mucho más que ofrecerle nutrición: le proporciona alimento, consuelo y la estimulación de todos sus sentidos.
  • La lactancia materna también fortalece el tono muscular de los labios del bebé, la lengua y la cara. Esto prepara a los bebés para comer otros alimentos y para el desarrollo del habla.
  • La leche materna estimula el sistema inmunológico del bebé y tiene un efecto protector frente a muchos trastornos autoinmunes como la enfermedad celíaca, el asma y las alergias. También los hacen menos propensos a desarrollar enfermedades como la dermatitis, la diabetes tipo 2 y otras enfermedades en el futuro.
  • Los bebés amamantados tienen menos problemas con infecciones de oído, respiratorias y diarrea. Los bebés que toman leche artificial a menudo tienen una mayor incidencia de infecciones respiratorias y de otro tipo, ya que no están protegidos por los anticuerpos presentes en la leche materna.
  • Siempre que una madre se expone a un germen, su cuerpo produce anticuerpos y estos anticuerpos pasan a su bebé en la leche materna.
  • La leche materna no irrita las vías respiratorias si el bebé accidentalmente inhala una poca.
  • Debido al estrecho contacto entre la madre y su bebé, la lactancia materna ayuda a mejorar el apego entre ellos. También le brinda al bebé una estimulación sensorial importante debido al tacto, el olfato, el gusto y el contacto visual.
  • La leche materna es fácil de digerir, las heces son suaves y fáciles de eliminar lo cual ayuda a evitar el estreñimiento. Los bebés con Síndrome de Down son más propensos a tener estreñimiento, probablemente debido a su bajo tono muscular que puede hacer su intestino lento.
  • Los bebés que son alimentados con leche materna tienen un menor riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

¿Cuáles son los desafíos de amamantar a un bebé con Síndrome de Down?

  • El tono muscular bajo puede causar una succión débil.
  • El tener una boca y una mandíbula pequeñas pueden dificultar el agarre y eso puede causar que el bebé no trague bien y se atragante.
  • También, algunos bebés pueden tener problemas para coordinar su forma de succionar, tragar y respirar, por lo que también les puede causar que se atraganten. Esto hace que obtengan menos leche y a menudo se cansan rapidamente.
  • Si el bebé tiene problemas de corazón (común en los bebés con Síndrome de Down) esto puede hacer que el bebé se canse facilmente y puede que no amamante el tiempo suficiente.
  • Estos bebés pueden ser letárgicos o demasiado plácidos y puede que no demuestren suficientes señales de hambre.
  • A veces, cuando el bebé abre la boca la lengua se mantiene en el paladar por lo que es necesario ayudarle a bajar la lengua suavemente con el dedo limpio.

¿Cómo puedo superar las dificultades?

  • Necesitas mucha paciencia.
  • Tomas frecuentes y el despertar al bebé para amamantarlo asegurará de que el bebé está comiendo lo suficiente. En las primeras semanas el bebé necesita entre 8-12 tomas en 24 horas.
  • Durante una toma puedes intentar compresiones de pecho para asegurarte de que tu bebé está recibiendo leche y lo anime a permanecer despierto.
  • Extrae tu leche entre tomas para ayudarte a aumentar tu producción de leche.
  • Si tý y tu bebé estáis separados o no puede agarrarse al pecho por alguna razón, debes extraer tu leche de 6-8 veces en 24 horas incluyendo por lo menos una vez durante durante la noche para mantener tu producción de leche.
  • Extrae leche un poco antes de ponerlo al pecho para estimular el reflejo de eyección de leche y así el bebé obtendrá leche con facilidad.
  • El ejercicio que le ofrece la lactancia materna va a mejorar la fuerza muscular de tu bebé, lo que ayudará a compensar el tono muscular bajo y, como el bebé se vuelve más fuerte y aprende a amamantar con más eficacia, será capaz de beber más leche.
  • Es importante que sepas que tu bebé está recibiendo leche suficiente. Señales de esto son una buena cantidad de pañales muy mojados cada día, por lo menos 2 deposiciones diarias, tono de piel en buen estado y buen aumento de peso, circunferencia de la cabeza y longitud. Si estás preocupada acerca de cualquiera de estas cosas, consulta a tu pediatra de inmediato. Ten en cuenta que existen tablas especiales de crecimiento para los bebés con Síndrome de Down.

Colocación de tu bebé al pecho

Inicia el flujo de leche antes de poner el bebé al pecho (mediante la técnica de extracción de leche), para que él no tenga que gastar energía succionando con poco resultado. También eso ayuda a suavizar la areola para facilitar el agarre. Es importante que el bebé esté bien colocado en tu pecho y que su cuerpo esté bien apoyado. Si utiliza tan poca energía como sea posible para mantener su cabeza y su cuello, esto le permitirá utilizar su energía para alimentarse. Puedes usar almohadas para sostenerlo lo suficientemente alto como para que su cabeza esté al nivel o ligeramente por encima de tu pezón. Usar una almohada extra para elevar su culito hasta más o menos el nivel de la cabeza puede ayudar si el tono muscular causa problemas de succión. Mantén su garganta y la parte de atrás de su cuello por encima de tu pezón para evitar el atragantamiento, un problema común en algunos bebés con Síndrome de Down.

Puedes colocar a tu bebé acostado sobre su lado en tu regazo enfrente a tu pecho y su brazo inferior alrededor de tu cintura, de modo que él no tenga que girar la cabeza para agarrar el pezón.  Algunas madres utilizan un portabebés para mantener el cuerpo del bebé en forma de C manteniendo la cabeza y la parte inferior metidos.

Alternativamente, puedes colocarlo bajo tu brazo, colocando una almohada debajo del bebé. Puedes intentar diferentes posiciones hasta que encuentres una que se adapte a tu bebé.

También puedes ayudar a tu bebé si apoyas su pecho y su barbilla mientras se alimenta. Ahueca la mano debajo de tu pecho, luego deslízala hacia adelante para que tres dedos sostengan tu mama. Haz una forma de U con tu pulgar y tu dedo índice y sostén la mandíbula de tu bebé con esa U. Esto se llama posición de la Mano de Bailarina.

Los bebés humanos, incluyendo aquellos con Síndrome de Down, nacen con el conocimiento instintivo y habilidad para llegar al pecho de su madre y se agarran correctamente, con la ayuda de su madre. Pasar tiempo piel con piel con tu bebé cuando estás aprendiendo a ponerle al pecho ayudará a trabajar esos instintos del agarre espontáneo. Si tienes la oportunidad puedes probar esta técnica (como se describe en esta página) con tu bebé mientras tú y él estáis aprendiendo a amamantar.

Si tu bebé tiene dificultades para succionar correctamente, puedes ponerte en contacto con un especialista en lactancia. Existen técnicas tales como la alimentación por vaso y ayudas como pezoneras que pueden ser útiles.

En conclusión

Amamantar a tu bebé puede no ser fácil al principio pero a medida que crece se hará más fuerte y más capaz de alimentar con eficacia. Si tienes dificultades no dudes en pedir ayuda.

Para más información puedes visitar

Asociación Down España.

Mi hijo con Síndrome de Down. Contiene información destinada a los padres con hijos nacidos con el Síndrome de Down.

Amamantando a un bebé con Síndrome de Down. Nuevo Comienzo. 16 (4). 2004

© Guía de Lactancia Materna. 2012

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