Amamantar a un bebé con problemas neurológicos

Los bebés con problemas neurológicos son bebés que tienen un sistema nervioso que no funciona normalmente, debido a una inmadurez del sistema nervioso o a un problema físico. Estos problemas se pueden clasificar en dos categorías: los bebés con hipertonía (un tono muscular anormalmente alto) y los bebés con hipotonía (tono muscular anormalmente bajo).

La importancia de la lactancia materna 

Aunque la lactancia materna en un bebé con problemas neurológicos puede no resultar fácil (debido a los problemas con su tono muscular) es recomendable que le amamantes igual que lo harías con otro bebé. De hecho, se cree que estos bebés no aprenderán mejor a succionar una tetina de un biberón que un pecho.

Muchos bebés son capaces de amamantar desde el nacimiento, otros pueden tardar un poco más y otros nunca llegan a ser capaces de amamantar. En estos casos la madre puede extraer su leche y dársela a su bebé por medio de una sonda de alimentación para que el bebé pueda obtener los beneficios de la leche de su madre.

Si deseas amamantar a tu bebé necesitar hablar con su equipo médico, explicarles por qué es importante para ti y tu bebé y cuáles son las ventajas de amamantar a un bebé con problemas neurológicos.

Ventajas de amamantar a tu bebé:

  • La leche materna es el alimento natural para todos los bebés. Amamantar a tu bebé es mucho más que ofrecerle nutrición: le proporciona alimento, consuelo y la estimulación de todos sus sentidos.
  • La lactancia materna también fortalece el tono muscular de los labios del bebé, la lengua y la cara. Esto prepara a los bebés para comer otros alimentos y para el desarrollo del habla.
  • La leche materna estimula el sistema inmunológico del bebé y tiene un efecto protector frente a muchos trastornos autoinmunes como la enfermedad celíaca, el asma y las alergias. También los hacen menos propensos a desarrollar enfermedades como la dermatitis, la diabetes tipo 2 y otras enfermedades en el futuro.
  • Los bebés amamantados tienen menos problemas con infecciones de oído, respiratorias y diarrea. Los bebés que toman leche artificial a menudo tienen una mayor incidencia de infecciones respiratorias y de otro tipo, ya que no están protegidos por los anticuerpos presentes en la leche materna.
  • Siempre que una madre se expone a un germen, su cuerpo produce anticuerpos y estos anticuerpos pasan a su bebé en la leche materna.
  • La leche materna no irrita las vías respiratorias si el bebé accidentalmente inhala una poca.
  • Debido al estrecho contacto entre la madre y su bebé, la lactancia materna ayuda a mejorar el apego entre ellos. También le brinda al bebé una estimulación sensorial importante debido al tacto, el olfato, el gusto y el contacto visual.
  • La leche materna es fácil de digerir, las heces son suaves y fáciles de eliminar lo cual ayuda a evitar el estreñimiento. Los bebés con el tono muscular bajo pueden ser más propensos a tener estreñimiento (probablemente debido a que su bajo tono muscular puede hacer sus movimientos intestinales lentos).
  • Los bebés que son alimentados con leche materna tienen un menor riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

¿Cuáles son los desafíos de amamantar a un bebé con problemas neurológicos?

Estos bebés pueden presentar uno o más de estos síntomas:

  • Arqueamiento de cuerpo excesivo, haciendo que se aleje del cuerpo de su madre. Esto puede crear problemas a la hora de amamantar. Para evitar esto puedes acostar a su bebé con su cuerpo más flexionado, incluso puedes usar un portabebés para ayudarle a mantener esa posición.
  • Reaccionan de más a estímulos, como por ejemplo sonidos altos, luces muy brillantes o movimientos bruscos. En estos casos, puede ser útil amamantar en un lugar tranquilo y debes intentar evitar moverte durante la toma (por tanto debes asegurarte de que vas a estar cómoda antes de comenzar la toma).
  • Reflejo de búsqueda o movimientos de mordedura excesivos (en los que se puede incluír morder/cerrar las mandíbulas cuando tragan). También pueden tener tendencia a expulsar el pezón de su madre con la lengua. Se puede intentar relajar los músculos faciales del bebé limpiando su cara alternando agua caliente y fría antes de amamantarle. La madre puede presionar la barbilla del bebé suavemente con un dedo durante la lactancia para contrarrestar el cierre de sus mandíbulas. Si el dedo de la madre resbala puede envolverlo con un pequeño trozo de gasa. Si el bebé pierde peso, la madre puede necesitar extraerse su leche para suplementar al bebé. Es buena idea no usar un biberón a la hora de suplementar al bebé. Hay métodos alternativos que ayudan a evitar confusión pezón. También ayudan al bebé a superar el reflejo de mordida ya que el uso de una tetina aumenta las posibilidades de que el problema continúe.
  • Tono muscular bajo que puede causar una succión, un tragado y un reflejo de náusea débiles. Puede que el bebé mantenga su lengua hacia la parte de atrás de la boca y así no puede ponerla alrededor de la areola y el pezón (que es como obtiene la leche). Puede resultar de ayuda el acariciar sus labios, mejillas y lengua antes de ponerlo al pecho.
  • Succión no rítmica. Esto suele ser problemático en bebés tanto con hipotonía como hipertonía. Si un bebé no succiona de forma rítmica puede resultarle difícil mantener el pezón y parte de areola de su madre en la boca y puede tragar más aire de lo normal. También puede tener problemas para coordinar su forma de succionar, tragar y respirar, por lo que también les puede causar que se atraganten. Esto hace que obtengan menos leche y a menudo se cansan rapidamente. Para soluciones a este problema puedes leer el apartado “Colocación de tu bebé al pecho” (más abajo en este artículo).

¿Cómo puedo superar las dificultades?

  • Necesitas mucha paciencia.
  • Tomas frecuentes y el despertar al bebé para amamantarlo asegurará de que el bebé está comiendo lo suficiente. En las primeras semanas el bebé necesita entre 8-12 tomas en 24 horas.
  • Durante una toma puedes intentar compresiones de pecho para asegurarte de que tu bebé está recibiendo leche y lo anime a permanecer despierto.
  • Extrae tu leche entre tomas para ayudarte a aumentar tu producción de leche.
  • Si tý y tu bebé estáis separados o no puede agarrarse al pecho por alguna razón, debes extraer tu leche de 6-8 veces en 24 horas incluyendo por lo menos una vez durante durante la noche para mantener tu producción de leche.
  • Extrae leche un poco antes de ponerlo al pecho para estimular el reflejo de eyección de leche y así el bebé obtendrá leche con facilidad.
  • Si el bebé tiene hipotonía, el ejercicio que le ofrece la lactancia materna va a mejorar la fuerza muscular de tu bebé, lo que ayudará a compensar el tono muscular bajo y, como el bebé se vuelve más fuerte y aprende a amamantar con más eficacia, será capaz de beber más leche.
  • Es importante que sepas que tu bebé está recibiendo leche suficiente. Señales de esto son una buena cantidad de pañales muy mojados cada día, por lo menos 2 deposiciones diarias, tono de piel en buen estado y buen aumento de peso, circunferencia de la cabeza y longitud. Si estás preocupada acerca de cualquiera de estas cosas, consulta a tu pediatra de inmediato.

Colocación de tu bebé al pecho

Inicia el flujo de leche antes de poner el bebé al pecho (mediante la técnica de extracción de leche), para que él no tenga que gastar energía succionando con poco resultado. También eso ayuda a suavizar la areola para facilitar el agarre. Es importante que el bebé esté bien colocado en tu pecho y que su cuerpo esté bien apoyado. Si utiliza tan poca energía como sea posible para mantener su cabeza y su cuello, esto le permitirá utilizar su energía para alimentarse. Puedes usar almohadas para sostenerlo lo suficientemente alto como para que su cabeza esté al nivel o ligeramente por encima de tu pezón. Usar una almohada extra para elevar su culito hasta más o menos el nivel de la cabeza puede ayudar si el tono muscular causa problemas de succión. Mantén su garganta y la parte de atrás de su cuello por encima de tu pezón para evitar el atragantamiento, lo que puede ser común si tienen hipotonía.

Puedes colocar a tu bebé acostado sobre su lado en tu regazo enfrente a tu pecho y su brazo inferior alrededor de tu cintura, de modo que él no tenga que girar la cabeza para agarrar el pezón.  Algunas madres utilizan un portabebés para mantener el cuerpo del bebé en forma de C manteniendo la cabeza y la parte inferior metidos.

Alternativamente, puedes colocarlo bajo tu brazo, colocando una almohada debajo del bebé. Puedes intentar diferentes posiciones hasta que encuentres una que se adapte a tu bebé.

También puedes ayudadar a tu bebé si apoyas su pecho y su barbilla mientras se alimenta. Ahueca la mano debajo de tu pecho, luego deslízala hacia adelante para que tres dedos sostengan tu mama. Haz una forma de U con tu pulgar y tu dedo índice y sostén la mandíbula de tu bebé con esa U. Esto se llama posición de la Mano de Bailarina.

Los bebés humanos nacen con el conocimiento instintivo y habilidad para llegar al pecho de su madre y se agarran correctamente, con la ayuda de su madre. Pasar tiempo piel con piel con tu bebé cuando estás aprendiendo a ponerle al pecho ayudará a trabajar esos instintos del agarre espontáneo. Si tienes la oportunidad puedes probar esta técnica (como se describe en esta página) con tu bebé mientras tú y él estáis aprendiendo a amamantar.

Si tu bebé tiene dificultades para succionar correctamente, puedes ponerte en contacto con un especialista en lactancia. Existen técnicas tales como la alimentación por vaso y ayudas como pezoneras que pueden ser útiles.

En conclusión

Amamantar a tu bebé puede no ser fácil al principio pero a medida que crece se hará más fuerte y más capaz de alimentar con eficacia. Si tienes dificultades no dudes en pedir ayuda.

© Guía de Lactancia Materna. 2012