Envolver al bebé. ¿Es seguro?

Escrito por Nancy Mohrbacher IBCLC, FILCA y autora de varios libros entre los que destaca Lactancia Materna. Libro de respuestas(“The Breastfeeding Answer Book”), publicado por La Liga de la Leche Internacional.

No hay duda de que los bebés parecen más tranquilos y duermen más cuando están envueltos. Pero, ¿es esto positivo o negativo? Estudios en este tema ofrecen algunas respuestas sorprendentes, empezando por los primeros días después del nacimiento.

Los bebés envueltos despiertan menos y duermen más tiempo (1). Esto nos puede parecer bueno, pero en las primeras horas y los primeros días después del nacimiento esto puede conducir a una menor lactancia materna, que se asocia con mayor pérdida de peso, más ictericia, y un retraso en la producción de la leche (2).

Envolver al bebé retrasa la primera toma y conduce a una menor succión efectiva. En un estudio de 21 niños después de un parto vaginal (3), los investigadores los dividieron en dos grupos. Un grupo fue colocado piel con piel en el cuerpo de la madre, fueron examinados brevemente, y luego regresaron al contacto piel con piel durante dos horas. El otro grupo fue mostrado a la madre, examinado, y envuelto con las manos libres y luego fue devuelto a la madre. El grupo de los bebés envueltos demostró un retraso en la conducta alimentaria (es decir la búsqueda de la mama por parte del bebé), amamantaron de forma menos competente en su primera toma, y tardaron más en establecer una lactancia efectiva.

Cuando el envolver al bebé se añade a otros factores de estrés del recién nacido, parece empeorar sus efectos negativos. Los investigadores compararon los resultados entre 176 madres y bebés, que fueron divididos en 4 grupos:

  1. El bebé se mantuvo en contacto piel con piel con la madre de 30 a 120 minutos después del nacimiento.
  2. El bebé se mantuvo en los brazos de la madre con ropa puesta.
  3. El bebé fue separado de la madre al nacer y regresó a ella después de dos horas.
  4. El bebé fue llevado al “nido” del hospital al nacer y regresó a la madre para amamantar siete veces al día a intervalos regulares.

En cada grupo, algunos bebés fueron envueltos y algunos llevaban ropa. Los investigadores informaron que la técnica de piel con piel reduce el “estrés del nacimiento”, y encontraron que los bebés que mantuvieron el contacto piel con piel después del nacimiento tenían las temperaturas corporales más altas (4).

Los bebés envueltos separados durante sus primeras dos horas perdieron más peso. Entre los bebés en el Grupo 3 del estudio arriba mencionado, los bebés envueltos tuvieron una pérdida de peso significativamente mayor en su tercer y quinto días (5).

Los bebés envueltos que estuvieron en el nido estaban más fríos y consumieron menos leche. Entre los bebés en el Grupo 4 del estudio anterior, aquellos que fueron envueltos tenían la temperatura del pie más baja que cualquiera de los bebés en cualquiera de los grupos del estudio. Los recién nacidos que fueron separados y envueltos consumieron menos leche materna que los que estaban separados de la madre pero no envueltos. Sus madres también produjeron menos leche en el cuarto día y tuvieron una duración más corta de la lactancia materna (5).

Los bebés que estaban en el nido y envueltos perdieron más peso a pesar de consumir más leche artificial (5). Las posibles razones que los investigadores sugirieron incluyen:

  • Limitar severamente los movimientos del bebé es estresante, por lo que quema más calorías.
  • Los bebés envueltos reciben menos tacto, lo que puede comprometer el crecimiento en recién nacidos prematuros (6).

Si hay razones para estar preocupados por la temperatura de un recién nacido, una estrategia más eficaz que el envolver al bebé o el uso de una cuna térmica, es el mantener al bebé en el cuerpo de la madre, colocando mantas sobre la madre y el bebé (7, 8,9). Si la madre no puede proporcionar piel con piel, el padre es una segunda opción excelente.

Pero ¿qué pasa después del alta hospitalaria? Una vez que el bebé está lactando bien, ¿hay alguna razón para evitar el envolver al bebé? Mientras que el envolver el bebé puede ser útil cuando se utiliza de vez en cuando, el hacerlo de forma rutinaria durante los primeros meses se asocia a un mayor riesgo de:

  • Enfermedades respiratorias (10).
  • Displasia de cadera (11).
  • Síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) en bebés que duermen en decúbito prono (boca abajo) (12).
  • Calentamiento excesivo (13).

Existe una creciente evidencia de que los movimientos de la mano de los bebés les ayuda a encontrar el pecho y facilita el agarre (14). Envolver al bebé durante la lactancia, para restringir las manos de los bebés, puede contribuir a problemas con la lactancia.

Después de leer los estudios en este tema, mi propia opinión (opinión de Nancy Mohrbacher no la mía) de la técnica de envolver al bebé ha cambiado. En la mayoría de los casos el cuerpo de la madre es lo mejor para mantener a su bebé calentito. Cuando los bebés se ponen irritables, puede ser mejor limitar el envolver al bebé y sugerir a los padres que consideren otras alternativas en su lugar, como el contacto piel con piel y el uso de un portabebés.

Para un análisis más detallado de este tema, haz clic aquí para leer “Rethinking Swaddling”, mi artículo en el número de septiembre de 2010 de la revista International Journal of Childbirth Education (“Revista Internacional de preparación para el parto”).

REFERENCIAS

1Franco, P., et al. Influence of swaddling on sleep and arousal characteristics of healthy infants. Pediatrics 2005;115(5):1307-11.

2Yamauchi, Y., & Yamanouchi, I. Breast-feeding frequency during the first 24 hours after birth in full-term neonates. Pediatrics 1990; 86(2):171-75.

3Moore, E. R., & Anderson, G. C. Randomized controlled trial of very early mother-infant skin-to-skin contact and breastfeeding status. J Midwifery Womens Health 2007; 52(2):116-25.

4Bystrova, K., et al. Skin-to-skin contact may reduce negative consequences of “the stress of being born”: a study on temperature in newborn infants, subjected to different ward routines in St. Petersburg. Acta Paediatr 2003; 92(3):320-26.

5Bystrova, K., et al. The effect of Russian Maternity Home routines on breastfeeding and neonatal weight loss with special reference to swaddling. Early Hum Dev 2007; 83(1):29-39.

6Ferber, S. G., et al. Massage therapy by mothers and trained professionals enhances weight gain in preterm infants. Early Hum Dev 2002; 67(1-2):37-45.

7Galligan, M. Proposed guidelines for skin-to-skin treatment of neonatal hypothermia. MCN; Amer J Matern Child Nurs 2006; 31(5):298-304; quiz 305-296.

8Ludington-Hoe, S. M., et al. Safe criteria and procedure for kangaroo care with intubated preterm infants. JOGNN 2003; 32(5):579-588.

9World Health Organization. Integrated management of pregnancy and childbirth: Pregnancy, childbirth, postpartum & newborn care. Geneva, Switzerland: WHO, 2003.

10Yurdakok, K., et al. Swaddling and acute respiratory infections. Amer J Pub Health 1990; 80(7):873-75.

11Sahin, F. et al.  Screening for developmental dysplasia of the hip: Results of a 7-year follow-up studyPediatr Int 2004; 46(2):162-66.

12Ponsonby, A. L., Dwyer, T., Gibbons, L. E., Cochrane, J. A., & Wang, Y. G. (1993). Factors potentiating the risk of sudden infant death syndrome associated with the prone position. New Eng J Med 1993; 329(6):377-82.

13van Gestel, J. P., et al. Risks of ancient practices in modern times. Pediatrics 2002; 110(6): e78.

14Genna, C.W. & Barak, D.  Facilitating autonomous infant hand use during breastfeeding.  Clin Lact 2010; 1(1):15-20.

Este artículo es una traducción (con permiso de la autora) del artículo “Rethinking swaddling” en su página web americana Nancy Mohrbacher, Breastfeeding Reporter. Si deseas leer el artículo original puedes visitar:

http://www.nancymohrbacher.com/blog/2010/12/3/rethinking-swaddling.html

© Nancy Mohrbacher. 2010