El uso del chupete

El uso del chupete es una práctica que está profundamente arraigada en la cultura española. Hoy en día es muy raro ver a un bebé sin un chupete.

Si bien es cierto que los chupetes calman a los bebés, la lactancia materna también lo hace (ver “La succión y la deglución” de Alba Lactancia Materna). Lo bueno de la lactancia materna es que, además de calmar al bebé a través de la succión, también le ofrece la seguridad de estar con su madre y los beneficios que le proporciona la leche materna.

Sin embargo, si los padres consideran que es necesario ofrecerle a su bebé un chupete deben tener en cuenta que el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y UNICEF recomiendan que el uso del chupete se retrase hasta que la lactancia materna se haya establecido, es decir, aproximadamente hasta que el bebé tenga unas 6 semanas de edad.

Esto es debido a que la forma de succionar un chupete es distinta a la forma de succionar el pecho. El uso del chupete puede confundir al bebé haciendo que le sea difícil agarrarse al pezón por lo que puede causar que la madre acabe con pezones dolorosos y/o agrietados. También puede que el bebé no sea capaz de obtener toda la leche de forma efectiva lo que puede llevar a que pierda o a que no gane peso.

Además, cuando un bebé succiona produce una hormona llamada colecistoquinina (CCK). La CCK se produce en el estómago del bebé y le da una sensación de saciedad y sedación. La CCK se produce en dos picos: uno a los 10 minutos de empezar a succionar y el otro a los 30 minutos, debido a la presencia de la leche en el estómago del bebé. Esto es una de las razones por las que el bebé se adormece después de terminar la toma. Sin embargo, la CCK también se produce durante la succión de un chupete por lo que causa que el bebé se relaje y pierda su oportunidad de amamantar (ya que la madre piensa que no tiene hambre).

Lo que se recomienda es que solo se le de el chupete al bebé para dormir y no usarlo cada vez que el bebé llora porque esto conlleva el peligro de usarlo en lugar de una toma. Si el la toma se sustituye con un chupete esto puede llevar a que el bebé no amamante lo frecuentemente necesario para mantener la producción de la leche de la madre y por tanto puede que el bebé pierda o no gane peso y que la madre note una reducción en la producción de su leche.

El uso del chupete también ha sido vinculado a un destete más temprano y un período de tiempo más corto de lactancia materna exclusiva. Aunque se necesitan más estudios para demostrar las razones por las que esto ocurre.

En resumen, el chupete debe usarse solo si el bebé lo necesita (por ejemplo, si tiene dolores debido al cólico o si quiere dormir después de una toma). El uso excesivo del chupete puede causar:

  • Confusión entre el pezón y el chupete (debido a la distinta forma de succionar).
  • Que el bebé reciba menos tomas porque se le da el chupete en lugar de ofrecerle el pecho.
  • Una reducción en la producción de la leche materna debido a la reducción de tomas y, por tanto, una reducción en la ganancia de peso en el bebé.
  • Maloclusión dentaria ya que se cree que puede deformar la boca y el paladar.

No hay que olvidar que el uso de un biberón puede causar los mismos problemas que el uso de un chupete puesto que la succión de la tetina de un biberón es igual a la de un chupete.

En enero del 2012 se publicó en España un estudio que afirma que el chupete podría ayudar a reducir la muerte súbita del lactante. Se cree que esto es debido a que el chupete ayuda a que la lengua del bebé se mantenga en posición anterior lo cual aumenta levemente los niveles de dióxido de carbono y el tono muscular de la vía aérea. Además la succión no nutritiva que proporciona el chupete aumenta la producción de la inmunoglobulina A (IgA) y su presencia en la boca impide la obstrucción total de la boca y nariz sobre el colchón. Yo opino que la succión de un pezón cuando el bebé duerme con su madre ofrece los mismos beneficios (y más). Sin embargo, esto es solo mi opinión personal y no basado en ningún estudio.

Un estudio de este tipo se llevó a cabo en el Reino Unido en el año 2005 y la Iniciativa Amigo de los Niños (Baby Friendly Initiative) británica recibió una serie de preguntas por parte de profesionales sanitarios acerca de esta información. Aquí está la declaración de la Iniciativa Amigo de los Niños:

La Iniciativa Amigo de los Niños de UNICEF en el Reino Unido ha emitido la siguiente declaración en respuesta a los informes de hoy de los medios de comunicación de que un estudio (1) sugiere que el uso del chupete puede proteger a los bebés contra la muerte súbita:

Aunque acoge con satisfacción cualquier investigación que puede ayudar a reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), hay algunas consideraciones que se deben tener en cuenta antes de usar esta última información para hacer recomendaciones a los padres.

En primer lugar, debemos mirar a otro estudio (2) sobre el uso del chupete y el SMSL. Éste demuestra que los bebés que utilizaron un chupete durante la noche eran menos propensos a morir, pero que lo que ofrece protección es el uso rutinario del chupete. Esto puede indicar que los bebés tienen mayor riesgo de muerte súbita si utilizan de forma habitual un chupete, pero no lo han utilizado en una noche particular.

En segundo lugar, los riesgos potenciales del uso del chupete necesitan tenerse en cuenta. Éstos incluyen:

  • Interferencia con un buen establecimiento de la lactancia materna en las primeras semanas.
  • Mayor riesgo de infección de otitis media.
  • Aumento de la malcoclusión dentaria.
  • Riesgo de accidentes como la obstrucción de las vías respiratorias.

En tercer lugar tenemos que garantizar que el asesoramiento que se propone es realista. Si el uso del chupete realmente ofrece protección contra el SMSL pero solo si se usa todas las noches, los padres deben ser informados al respecto. La posibilidad de que si una noche a los padres se les olvida darle el chupete incrementa el riesgo de SMSL puede crear confusión y preocupación entre los padres que usan el chupete de forma rutinaria. Debemos asegurarnos que los padres no se olviden de darle el chupete a su bebé una vez que han comenzado a usarlo.

Por tanto, es claro que hay que apoyar a los padres a tomar decisiones informadas sobre el uso de un chupete, basadas en sus circunstancias personales. Esto debe incluir una charla sobre los beneficios y riesgos del uso del chupete y el reconocimiento de que no lo sabemos todo sobre el tema.

Por último, ya que no sabemos el mecanismo por el cual el uso del chupete puede proteger a los bebés, otras formas de succión no nutritiva durante la noche también deben ser investigadas. Es posible que chuparse el dedo ofrezca protección y un bebé que rutinariamente se chupa el pulgar no depende de sus padres para acordarse de que se lo den. Algunos estudios también han sugerido que la lactancia podría proteger contra el SMSL. Si bien también se necesitan más estudios sobre esta afirmación, el acceso al pecho durante la noche en un bebé que comparte la cama con su madre puede ofrecer otro mecanismo de protección.

Nota, añadida el 5 de enero 2006:

El admitir que el chupete reduce el riesgo (de SMSL) o cuantificar el riesgo atribuible en el estudio de Li (1) es inapropiado. Como señalan los autores en la discusión, no se ha establecido un efecto causal entre el uso del chupete y el SMSL. En la investigación sobre el SMSL todavía tenemos de determinar cuál puede ser el mecanismo de protección, si es que existe, o si el uso de un chupete es un marcador de otra cosa.

Cualquier discusión sobre factores potencialmente modificables y su impacto en las prácticas del cuidado infantil es mejor ejercida mediante una revisión sobre el tema teniendo en cuenta un estudio más detallado de la conducta de sueño infantil y cualquier posible efecto perjudicial de la exposición (al chupete) que se encuentra fuera de este campo de investigación (3).

1. De-Kun Li et al (2005). “Use of a dummy (pacifier) during sleep and risk of sudden infant death syndrome (SIDS): population based case-control study”. BMJ, doi:10.1136/ bmj.38671.640475.55 (published 9 December 2005)

2. Fleming P et al (1999). “Pacifier use and sudden infant death syndrome: results from the CESDI/SUDI case control study”. Arch Dis Child 81:112-116

3. Mitchell EA, Blair PS, L’Hoir MP. “Should pacifiers be recommended to prevent SIDS?” Pediatrics 2006

Si quieres leer la versión original puedes visitar la siguiente página:

http://www.unicef.org.uk/BabyFriendly/News-and-Research/News/UNICEF-UK-statement-on-dummy-use-sudden-infant-death-syndrome-and-breastfeeding1/

Para más información puedes visitar:

¿Necesita mi hijo el chupete? Asociación Española de Pediatría.

La lactancia y uso del chupete. Breastfeeding Abstracts. Noviembre 1997, 15.

Chupetes ¿Sí o No? New Beginnings. Noviembre-diciembre. 1995.

© Guía de Lactancia Materna. 2012 (Última revision, noviembre 2015)