Reflejo de mordida

Aunque el reflejo de mordida ocurre de forma bastante frecuente, éste se puede resolver de forma fácil con ayuda. No debe de confundirse con el reflejo de mordida tónica clínica (un problema neurológico no muy común que requiere la ayuda de un terapeuta físico o un neurólogo).

La madre suele presentar pezones doloridos y/o agrietados y éstos se deben tratar a la vez que el reflejo de mordida en el bebé.

Cómo reconocer el Reflejo de mordida

El reflejo de mordida casi siempre está presente desde el nacimiento. Un reflejo hace que el bebé cierre sus mandíbulas cuando traga o cuando se le mete algo en la boca. Esto causa dolor severo en la madre debido a que la mordedura es lo suficientemente fuerte como para cortar el suministro de sangre hacia el pezón. El pezón puede tener una franja blanca por delante. Esto no debe ser confundido con los parches escamosos blancos de la candidiasis. Con el reflejo de mordida el color en el pezón regresa después de un breve periodo de tiempo aunque el dolor puede persistir. En algunos casos graves algunos pezones pueden presentar moratones.

El reflejo de mordida es más frecuente después de un parto difícil, si la madre ha tomado medicación durante el parto o cuando el bebé tiene un problema neurológico. También suele ser común meconio en el líquido amniótico durante el parto. El bebé puede ser hipertónico, con tono muscular excesivo, se arquea mucho y puede ser difícil de abrazar. A menudo es útil observar al bebé o preguntarle a la madre cómo es el tono muscular del bebé si se sospecha que el bebé tiene el reflejo de mordida.

Otros síntomas que se presentan con el reflejo de mordida es que el bebé también puede parecer que tiene mucha hambre o no aumentar de peso. El dolor en el pezón puede impedir una bajada de leche adecuada. El morder puede evitar que el bebé succione o trague de forma adecuada.

Preguntas que se deben hacer a la madre

  • ¿Cómo es el pezón después de una toma? Si se pone blanco, esto puede indicar que el bebé tiene el reflejo de mordida.
  • ¿Qué sientes cuando amamantas a tu bebé? ¿Sientes como si tu bebé muerde o cierra sus mandíbulas durante la mayor parte de la toma? Muchos bebés cierran sus mandíbulas solo cuando se quedan dormidos. Esto no es el reflejo de mordida.
  • ¿Cuándo sientes el dolor? ¿El dolor se presenta durante toda la toma y, tal vez, aumenta después de que el bebé suelta el pecho? A veces, es más doloroso cuando la sangre fluye de nuevo hacia el pezón.
  • ¿Cómo está colocado el bebé y cómo se agarra el bebé al pecho? ¿Necesitas ayuda para el agarre?
  • ¿Cómo es la salud general del bebé? ¿Cómo fue tu experiencia en el parto? Esto le da a la madre la oportunidad de hablar de los problemas neurológicos del bebé.

Cómo tratar el Reflejo de mordida

En muchos casos, a medida que el cerebro del bebé madura, se vuelve neurologicamente mejor organizado y en pocas semanas el reflejo de mordida desaparece. Mientras tanto, hay maneras de ayudar a que la madre pueda amamantar a su bebé de forma más cómoda y eficiente. Aprender a coordinar la succión y la deglución cuando el bebé aprende a amamantar puede ayudar a su desarrollo neurológico en general.

Si el bebé es hipertónico o tiene un tono muscular excesivo, un masaje suave desde las extremidades hacia el centro del cuerpo puede ayudar a calmar al bebé. El bebé también puede ser calmado si se da un baño con su madre. Puede ser de utilidad el uso de la postura de rugby con los pies del bebé hacia la parte posterior de la silla de la madre o envolviéndolo en una posición ligeramente flexionada para contrarrestar el arqueamiento de la espalda del bebé. La madre puede necesitar usar un pañal de tela doblado detrás de la cabeza del bebé para reducir la estimulación si su bebé es muy sensible. La habitación debe estar tan tranquila y tan libre de distracciones como sea posible.

Se puede intentar relajar los músculos faciales del bebé limpiando su cara alternando agua caliente y fría antes de amamantarle. La madre puede presionar la barbilla del bebé suavemente con un dedo durante la lactancia para contrarrestar el cierre de sus mandíbulas. Si el dedo de la madre resbala puede envolverlo con un pequeño trozo de gasa.

Si el bebé pierde peso, la madre puede necesitar extraerse su leche para suplementar al bebé. Es buena idea no usar un biberón a la hora de suplementar al bebé. Hay métodos alternativos que ayudan a evitar confusión pezón. También ayudan al bebé a superar el reflejo de mordida ya que el uso de una tetina aumenta las posibilidades de que el problema continúe.

También puede ser necesario que el bebé sea alimentado con leche extraída si el reflejo de mordida es severo. Para asegurarse de que la madre mantiene una producción de leche abundante, debe extraer su leche a menudo (cada 3 horas).

Los bebés con el reflejo de mordida casi siempre superan sus problemas. Sin embargo, puesto que algunos de los síntomas sugieren un trauma parto o problemas neurológicos, la madre debe ser alentada a llevar a su bebé a un médico o pediatra. A veces la madre puede necesitar ver a dos o tres médicos/pediatras antes de que diagnostiquen el reflejo de mordida.

Con ayuda y tiempo la mayoría de los bebés con el reflejo de mordida pueden aprender a amamantar bien. Algunas madres pueden encontrar que su familia o amigos les sugieren renunciar a la lactancia materna. Sin embargo, los bebés con problemas neurológicos se benefician enormemente de la lactancia materna.

Este información ha sido obtenida del artículo de la Liga de La Leche “Clampdown Bite Reflex”.