Problemas de succión

Antes de mencionar cuáles pueden ser las posibles causas de problemas de succión en el bebé es necesario explicar cuál es el correcto proceso de succión:

Lo primero a tener en cuenta es que la postura y la posición son las correctas porque éstas ayudarán a mejorar la succión en el bebé. O, dicho desde otro punto de vista, una posible causa de problemas de succión es la posición y el agarre del bebé. Para más información en este tema puedes leer “Posturas y posiciones para amamantar”.

También puede ser de ayuda el artículo escrito por Alba Lactancia Materna: “La succión y la deglución”.

Las señales de una buena succión son las siguientes:

  • Al inicio de la toma el bebé hace succiones cortas y rápidas (pero no superficiales) con el fin de estimular el reflejo de eyección de leche de la madre (cuando la leche baja hacia el pezón).
  • Una vez la leche ha bajado al pezón, el bebé empieza a succionar de forma más lenta con succiones largas y rítmicas. La madre puede oírle tragar después de una o dos succiones. De vez en cuando, el bebé hace una pausa para respirar (succiona, traga, respira). Esto suele durar entre 10 y 20 minutos en la mayoría de los bebés.
  • El bebé suele succionar menos y hacer más pausas hacia el final de la toma. Lo que suele ocurrir al final es que el bebé se quite del pecho de forma voluntaria (dormido o despierto) o que se quede dormido pero continue succionando sin tragar (succión no nutritiva). Este tipo de succión es superficial y rápida como cuando succiona un chupete.
  • Como ya he dicho, para que se lleve a cabo una buena succión una de las cosas a tener en cuenta es un buen agarre. En general si el bebé tiene un buen agarre en el pezón la succión no debería ser dolorosa (aunque los primeros días puede ser un poco incómoda hasta que los pezones “se acostumbren” a la succión constante del bebé). Si el bebé no está bien agarrado al pezón no puede usar su boca y lengua correctamente por lo que puede causar dolor en el pezón. Otra señal es que la zona de unión entre la sien y la oreja se mueve un poco.
  • Por último, otra forma de saber si el bebé succiona bien es a través de la cantidad de orina y deposiciones que hace el bebé en 24 horas. Para más información puedes leer “¿Cómo sabré si mi bebé está recibiendo leche suficiente?”

Este vídeo muestra la buena succión y tragado del bebé:

vídeo © Newman Breastfeeding Clinic and Institute

Problemas de succión:

Muchos bebés son capaces de succionar correctamente desde el nacimiento, sin ayuda ninguna de la madre. Aquellos bebés a los que les cuesta agarrarse de forma correcta, una vez que esto se soluciona también son capaces de succionar de forma correcta sin mayores problemas. Sin embargo hay un número de bebés a los que les cuesta succionar, a pesar de el agarre es el correcto. Otros, son incapaces de llegar a un buen agarre debido a la anatomía de su boca.

Éstas son algunas de las posibles razones por las que un bebé no succiona correctamente:

  • Frenillo sublingual corto (anquiloglosia). El frenillo sublingual es una membrana mucosa que une la base de la lengua con el piso de la boca. Si éste es corto y dificulta el movimiento de la punta de la lengua se dice que el bebé tiene anquiloglosia. A veces, el frenillo corto no causa ningún problema en absoluto, y no requiere ninguna acción. Sin embargo, la anquiloglosia puede interferir con la capacidad del bebé para succionar de manera eficiente en el pecho.
  • Otros problemas de la lengua. Éstos pueden ser: reflefo de extrusión de la lengua, lengua retraída, succión de la lengua y enroscamiento de la lengua. En cualquiera de estos casos, es necesario el corregirlos para obtener una succión efectiva.
  • Bebé prematuro. Aunque muchos bebés prematuros pueden amamantar desdes el principio (sobre todo si han nacido a partir de las 34 semanas) muchos no son capaces de amamantar durante las primeras semanas después del parto y cuando empiezan pueden pasar algunas semanas antes de que lo dominen.
  • Labio leporino y/o paladar hendido. Estos bebés suelen tener dificultad a la hora del agarre y de establecer una buena succión.
  • Síndrome de Down. Estos bebés suelen tener un tono musclar bajo y por tanto una succión pobre.
  • El bebé dormilón y el bebé perezoso. En estos casos el bebé no succiona bien puesto que no se da despertado o es muy perezoso para succionar correctamente.
  • Reflejo de mordida (el bebé que cierra sus encías). Estos bebés no succionan bien debido a que el reflejo le obliga a cerrar sus encías en lugar de succionar.
  • El bebé que tiene una succión débil. Son varias las causas de que un bebé tenga una succión débil. Entre ellas destacan el uso de un chupete o biberón.
  • El bebé con problemas neurológicos. Estos bebés pueden presentar dos problemas hipotonía o hipertonía. Esto a su vez puede dificultar la succión en el bebé.
  • Confusión pezón/chupete. Debido a que la forma de succionar un chupete es distinta a la de succionar un pezón, el uso del chupete puede afectar a la succión del bebé. Lo mismo ocurre con la tetina de un biberón ya que se succiona como un chupete.

Para más información puedes visitar:

Cuando la succión del bebé no es correcta. Nuevo Comienzo. 13 (1). 2011

© Guía de Lactancia Materna. 2012