Problemas de la lengua

El bebé puede succionar de forma inadecuada debido a problemas de la lengua. Éstos pueden ser: Reflejo de extrusión de la lengua; lengua retraída; succión de la lengua; enroscamiento de la lengua.

Reflejo de extrusión de la lengua

La extrusión de la lengua ocurre cuando una persona pone su lengua entre sus dientes antes de tragar. El reflejo de extrusión de la lengua en los bebés los protege contra la asfixia. Por ejemplo, cuando se le introduce una sustancia extraña en la boca tiende a empujarlo hacia fuera de inmediato. En el caso de la lactancia, el bebé puede empujar el pezón de la madre con su lengua, causando problemas con el agarre. No todos los bebés extruyen la lengua al inicio de la toma, algunos amamantan bien durante la bajada de la leche y extruyen la lengua cuando la leche empieza a fluir menos.

Causas del reflejo de extrusión de la lengua

Una de las posibles causas es el uso de una pezonera. En este caso es posible que el bebé se haya acostumbrado al uso de la pezonera y rechaza el pezón.

Si éste no es el caso, puede ser que el bebé haya hecho esto desde el nacimiento. Algunos bebés se acostumbran a succionar la lengua en el útero y rechazan el pezón cuando la madre intenta ponerlos al pecho.

Otro caso puede ser si el bebé tiene un sistema neurológico inmaduro. Por ejemplo un bebé prematuro.

Cómo solucionar el problema del reflejo de extrusión de la lengua

Amamantar a un bebé con reflejo de extrusión de la lengua crónico puede causar enormes problemas de lactancia. Muchas madres tendrán que “entrenar” la lengua de su bebé para que cuando amamanten, dejen de empujar el pezón con la lengua. Puedes probar un par de opciones:

  • Empuja la lengua hacia abajo y hacia afuera:

Esto consiste en colocar un dedo hacia arriba limpio (y con la uña corta) en la boca del bebé y presionando hacia abajo. Deja en dedo en esa posición unos 30 segundos mientras el bebé lo succiona. Después lentamente dale la vuelta al dedo hasta que la yema del dedo toque la lengua y empuja la lengua suavemente a la vez que sacas el dedo de su boca. Esto se puede repetir varias veces antes de poner el bebé al pecho. Si después de dos o tres días esto no funciona puedes intentar la otra opción.

  • “Camina” con el dedo en la lengua hacia atrás:

Esto consiste en introducir un dedo (normalmente el índice, limpio y con la uña corta) en la boca del bebé. Presiona la lengua suavemente con el dedo durante 3 o 4 segundos. A continuación mueve el dedo hacia dentro y poco más y presiona suavemente otros 3 o 4 segundos. Repite el proceso una dos o tres veces. Si el bebé se atraganta, nota cuando ocurre y evita meter el dedo tan hacia atrás. Repite el proceso de nuevo unas 3 o 4 veces antes de empezar una toma. Continua haciendo esto hasta que el bebé aprenda a amamantar sin empujar el pezón con su lengua.

En las dos opciones, antes de introducir el dedo en la boca del bebé puede ser útil lo siguiente: toca la mejilla del bebé con un dedo moviéndolo hacia la boca. Después toca su boca suavemente varias veces con un dedo limpio. Masajea las encías del bebé suavemente hasta que habra la boca.

Si tu hijo tiene reflejo de extrusión de la lengua, la lactancia materna es la mejor opción, ya que ayuda al bebé con el desarrollo de los dientes y la mandíbula. La succión durante la lactancia estimula el crecimiento de los dientes rectos y sanos.

Este reflejo suele ser más común entre los bebés alimentados con biberón. Los médicos han descubierto que los lactantes que empujan con la lengua pueden acabar respirando por la boca, morderse los labios, problemas de encías y rasgos faciales extraños.

Algunas madres lactantes encuentran que su bebé solo tiene problemas de extrusión de la lengua cuando tratan de alimentar a sus bebés purés u otros sólidos. La madre debe recordar que el bebé todavía está en desarrollo durante los primeros años y que por lo general a la edad de 6 años, cualquier empuje normal debería disminuir. El 97% de todos los recién nacidos suelen presentar empuje lingual cuando tragan. A la edad de unos 12 años, este reflejo desaparece.

Lengua retraída; Succión de la lengua; Enroscamiento de la lengua

Lo que estas tres cosas tienen en común es que el bebé a menudo tiene hoyuelos en las mejillas y hace chasquidos con la lengua mientras amamanta. Además la madre no suele oír tragar al bebé y en la mayoría de los casos sus pezones están agrietados. Si el pezón tiene una línea roja y vertical o si la madre tiene la sensación de que el bebé está “masticando” el pezón suele ser señal de que el bebé usa la lengua de forma incorrecta. Esto es porque la lengua no está debajo del pezón sino que está por encima o por delante y frota la punta del pezón por lo que lo daña.

Si alguien mira debajo del pecho, no podrá ver la lengua sobresaliendo de la boca, que es lo que suele ocurrir si el bebé está agarrado de forma correcta.

Como resultado, estos bebés no suelen engordar mucho porque no llegan a obtener la leche del final de la toma que es más rica en calorías. También suelen querer amamantar demasiado a menudo o hay que despertarlos porque duermen demasiado.

Medidas para ayudar a estos bebés

Puede ser de utilidad que la madre empuje la lengua hacia abajo y hacia afuera como he descrito antes justo antes de una toma.

Algunas madres encuentran que si posicionan al bebé con la barbilla hacia abajo esto hace que el bebé baje la lengua en lugar de mantenerla hacia atrás o hacia arriba. Quizá puedes aguantar a tu bebé en la posición de rugby pero con la cabeza mirando hacia abajo.

Si el bebé tiene la lengua retraída puede ser útil que su madre lo ponga en su antebrazo con la frente del bebé en la mano de la madre. La madre puede caminar por una habitación durante unos 5 minutos o menos mientra el bebé succiona un dedo limpio (la yema hacia el paladar del bebé).

Si el bebé no succiona el dedo o si después de 2 o 3 días la succión no mejora, es necesario que el bebé sea evaluado por un pediatra por si presenta problemas neurológicos.

© Guía de Lactancia Materna. 2013