El bebé que tiene una succión débil

El bebé que tiene una succión débil se diferencia del que es perezoso porque al que tiene una succión débil le resulta difícil agarrarse al pecho y mantenerse agarrado.

La madre que tiene un bebé con una succión débil nota que:

  • El bebé quiere amamantar “todo el tiempo” pero no traga regularmente.
  • El bebé se quita del pecho a menudo, sobre todo si la madre se mueve incluso un poco.
  • Al bebé le sale leche de la boca mientras amamanta.
  • El bebé se atraganta con la leche mientras amamanta (aunque esto también puede ser indicativo de una bajada de la leche demasiado rápida).

Causas de una succión débil en el bebé

Existen varias razones por las que un bebé puede tener una succión débil. En cualquier caso, cualquiera de estas razones causan que el bebé no sea capaz de agarrarse correctamente al pecho (no es capaz de meter el pecho lo suficientemente atrás en la boca para causar una succión efectiva) y tampoco es capaz de mantenerse agarrado. Si además tiene problemas neurológicos (Síndrome de Down, por ejemplo) puede que se atragante debido a que no puede coordinar la succión y la deglución.

Estas son las posibles causas de una succión débil:

  • El uso de chupete o biberón, sobre todo en las primeras 6 semanas. Esto es debido a que la succión en un chupete o tetina de biberón es diferente a la de la mama. Si se le ofrecen chupetes o biberones al bebé, esto puede acabar con confusión entre tetina y pezón lo que hace que el bebé mantenga el pezón hacia la parte de delante de su boca. Esto hace que el bebé sea incapaz de mantenerse agarrado al pecho de forma correcta y que succione de forma efectiva, causando que el bebé no obtenga leche suficiente y que la madre tenga pezones agrietados.
  • El bebé tiene el sistema nervioso inmaduro o problemas neurológicos. Estos bebés pueden tener una succión débil debido a que su sistema nervioso no está totalmente desarrollado y, por tanto, pueden presentar un tono muscular bajo.
  • El bebé está enfermo. La propia enfermedad puede causar debilidad en el bebé lo que, a su vez, puede afectar la succión.
  • El bebé es prematuro. Si el bebé es prematuro su succión puede estar afectada, sobre todo si es muy prematuro.
  • El bebé está débil debido a que no recibe leche suficiente. Si un bebé no recibe suficiente leche (normalmente debido a que se le amamanta siguiendo un horario o porque el agarre no es correcto) entonces no tendrá suficiente fuerza para succionar de forma correcta. En este caso, una vez el bebé recibe calorías suficientes su succión se volverá más fuerte.

Qué problemas puede causar una succión débil

Uno de los problemas que se pueden presentar debido a una succión débil es que el bebé no obtenga leche suficiente lo cual puede empeorar la succión y le causará que no gane o pierda peso.

La producción de la leche de la madre también se puede ver afectada porque al no succionar de foma efectiva el bebé no estimula la produccón de leche.

Por esta razón es importante identificar los problemas de succión lo más pronto posible. Si se detecta durante las primeras 6 semanas posparto es más fácil solucionar el problema y prevenir los problemas de succión en la madre.

El problema es que la succión débil puede ir sin ser detectada hasta que el bebé tenga unas semanas. La consecuencia de esto es que la producción de la leche materna puede verse seriamente afectada y el bebé puede perder mucho peso.

Qué medidas se deben tomar si un bebé tiene una succión débil

Una vez se detecta una succión débil en el bebé la madre debe extraerse su leche para estimular la producción y ofrecérsela al bebé en forma de suplemento para asegurarse de que recibe leche suficiente. La madre también puede hacer compresiones de pecho durante la toma.

Es importante tener en cuenta no usar un biberón para suplementar la leche porque esto puede crear problemas de succión, que es lo que se quiere evitar.

Hay varias formas de suplementar la leche extraída que no sea por medio de un biberón. Para más información puedes leer esta página.

También puedes suplementar a tu bebé durante una toma mediante el uso de un relactador. También puedes usar el relactador en un dedo limpio en caso de un bebé dormilón.

Si prefieres utilizar otro tipo de suplemento deberá consultar con un pediatra.

Aunque esto parece mucho trabajo, debes recordar que esto es solo temporal. Podrás reducir los suplementos de forma gradual cuando el bebé empieza a ganar peso de forma adecuada (unos 110 – 140 g a la semana), hace unos 5 o 6 pañales de orina diarios, al menos dos deposiciones diarias y amamanta de forma efectiva.

Si la succión permanece de forma débil más de 3 o 4 meses, a pesar de todos los intentos de mejorarlo e intervención médica, es posible que el bebé tenga problemas neurológicos. Si este es el caso, se debe acudir al pediatra para obtener un diagnóstico.

Cómo mejorar una succión débil

  • Consultar con un pediatra la posibilidad de que el bebé tenga un problema neurológico. Incluso aunque no se sospechen problemas neurológicos, si un bebé gana poco o ningún peso (o incluso lo pierde), se debería consultar a un pediatra.
  • Estimular los labios del bebé antes de la toma. Antes de poner al bebé al pecho puede ser de ayuda el que hagas 3 círculos hacia un lado y 3 círculos hacia el otro en los labios de tu bebé. Se cree que esto ayuda a que el bebé obtenga un mejor agarre al pecho.
  • Asegurarse de adoptar una buena posición y de que el agarre sea el correcto. Es esencial que adoptes una posición cómoda, que el bebé esté bien posicionado al pecho y que tenga la boca muy abierta antes de llevarlo al pecho. Si el bebé ha utilizado tetinas artificiales puede que no abra la boca lo suficientemente bien para poder agarrar el pezón y puede  necesitar ayuda. Para esto, puedes tirar hacia abajo de la barbilla de tu bebé para estimularle el que abra la boca. Estos bebés suelen succionar mejor si se mantienen los más pegados posibles al cuerpo de su madre (para que el pezón se mantenga en la boca lo más hacia atrás posible).
  • Probar diferentes posiciones para las tomas. Para conseguir que el pezón se lleve hacia la boca lo más hacia atrás posible puede ser necesario que tengas que experimentar distintas posiciones para amamantar. Algunos bebé se agarran mejor con la posición de rugby mientras otros prefieren estar acostados con su madre.
  • Sostener la barbilla del bebé durante tomas. Ahueca la mano debajo de tu pecho, luego deslízala hacia adelante para que tres dedos sostengan tu mama. Haz una forma de U con tu pulgar y tu dedo índice y sostén la mandíbula de tu bebé con esa U. Esto se llama posición de la Mano de Bailarina.
  • Cambiar el pecho varias veces durante una toma. Esto puede ser necesario si notas que tu bebé se queda dormido durante la toma. Si éste es el caso, quítalo del pecho, ayúdale a eructar y ponlo en el otro lado. Puede ser necesario repetir esto varias veces durante la toma. Lo que ocurre cuando se hace esto es que cada vez que el bebé se cambia de pecho, se estimula el reflejo de eyección de leche lo cual anima al bebé a continuar amamantando. Esto también te ayudará a incrementar tu producción de leche. Una vez tu bebé amamanta mejor no es necesario hacer esto. Ten cuidado también de que tus pechos no tengan demasiada leche porque puede causar que los conductos se bloqueen lo que puede llevar a una mastitis. Si notas que tus pechos están bastante llenos después de las tomas, puede ser necesario que extraigas tu leche.
  • Utilizar un relactador. Cuando se usa un relactador, el bebé obtiene leche de dos fuentes: del pecho de la madre y del relactador. Al obtener una buena cantidad de leche, el bebé se anima a succionar más lo que le ayuda a obtener más leche y así continua succionando hasta terminar la toma. Sin embargo, esto no sucede con todos los bebés que tienen una succión débil. Si ninguna de estas medidas mejora la succión de tu bebé es recomendable acudir a un pediatra.

Por último, recuerda que en la mayoría de los casos la succión débil es solo temporal. Si sigues estas medidas es posible conseguir que tu bebé acabe succionando de forma correcta. Sin embargo, si no estás segura de lo que debes hacer o, a pesar de intentar estas medidas, la succión de tu bebé no es la correcta no dudes en pedir ayuda.

© Guía de Lactancia Materna. 2013