El bebé dormilón

Se suele considerar que un bebé es dormilón cuando amamanta menos de 8 veces en 24 horas y se queda dormido durante las tomas. Si el bebé duerme demasiado no succionará lo suficiente lo que conlleva a pérdida de peso y una disminución en la producción de la leche materna.

Antes de aportar ideas de cómo despertar al bebé dormilón para que haga tomas efectivas puede ser de utilidad averiguar qué es lo que causa que el bebé sea dormilón.

Posibles causas de somnolencia en el bebé

Parto

A veces un parto difícil (como un parto de fórceps o ventosa) puede causar somnolencia en el bebé. Estos bebés pueden tener dolor de cabeza por lo que se vuelven reacios a amamantar y, debido a que no reciben suficiente leche, no despiertan para las tomas. Si piensas que éste es el caso de tu bebé una solución es que la enfermera en el hospital le administre a tu bebé analgesia (paracetamol infantil) unos 15-20 minutos antes de una toma (siempre bajo prescripción médica).

También si la madre ha tomado medicamentos durante el parto (ej, epidural, dolantina) esto puede causar somnolencia en el bebé. La solución es insistir en amamantar al bebé y contacto piel con piel hasta que los medicamentos sean eliminados por cuerpo del bebé.

Razones médicas en el bebé

Como por ejemplo infección o ictericia. Si no hay otras causas por las que el bebé sea dormilón es posible que tenga un problema médico por lo que es aconsejable la visita al pediatra.

En el caso de que el bebé tenga una infección, el tratamiento médico mejorará la somnolencia.

Si el bebé tiene ictericia, esto suele ser más obvio puesto que el bebé tendrá una coloración amarillenta en la piel y en los ojos. Es importante amamantar al bebé de forma frecuente si tiene ictericia puesto que el efecto laxante de la leche le ayudará a aumentar el número de deposiciones. Esto es bueno porque la bilirrubina se elimina a través de las cacas del bebé (y esto previene que sea reabsorbida por el intestino). La ictericia es causada por un alto nivel de bilirrubina en el bebé al que le cuesta excretarla a través del hígado debido a esa excesiva cantidad (es decir, el bebé normalmente elimina la bilirrubina a través del hígado pero como tiene una excesiva cantidad, el hígado es incapaz de eliminar la cantidad que debería, la bilirrubina se acumula en la sangre del bebé, causando la ictericia).

La subida de la leche

A veces, cuando se produce la subida de la leche el bebé puede tener dificultades para amamantar (debido al aumento de la cantidad de leche) y “desconecta”, es decir, reacciona quedándose dormido a los dos o tres minutos de comenzar la toma.

Una posible solución a este problema es que la madre extraiga un poco de leche antes de la toma para que ésta salga de forma más lenta.

Demasiada estimulación externa

Algunos bebés tienden a “desconectar” y quedarse dormidos cuando hay demasiada estimulación a su alrededor, es decir, demasiado ruido o demasiada  iluminación donde se está amamantando al bebé.

Una posible solución es que la madre amamante en un cuarto con poca luz y más tranquilo.

Es importante despertar al bebé

Es muy fácil pensar que es bueno que el bebé duerma mucho. De hecho, los bebés dormilones suelen ser considerados como “bebés buenos” porque duermen mucho y no le dan mucho trabajo a su madre.

Sin embargo, durante las primeras semanas es esencial que el bebé amamante entre 8 y 12 veces en 24 horas. Esto es importante para estimular la producción de la leche materna y también ayuda a establecer la lactancia. Por ello, es importante que las primeras semanas se despierte al bebé (incluso por la noche) si duerme más de 3 o 4 horas entre tomas.

Se debe tener en cuenta que algunos bebés duermen unas 4 o 5 horas entre tomas una o dos veces al día pero amamantan “sin parar” durante otras veces en el mismo día. Esto es normal y si éste es el caso, no es necesario preocuparse. El bebé dormilón es el que duerme más de 3 o 4 horas entre todas las tomas.

También las tomas deben ser activas, es decir, la madre debe ser capaz de oír tragar al bebé durante las tomas durante, por lo menos, 10 o 20 minutos.

Por supuesto, no hay que olvidarse que algunos bebés son capaces de amamantar menos de 8 veces diarias sin que esto afecte la producción de leche de la madre o el aumento de peso del bebé. Sin embargo, éstos son bebés que son fáciles de despertar y producen una buena cantidad de orina y heces diarias.

Ideas para despertar a un bebé

Lo primero que debemos recordar es que todos los bebés son distintos y lo que funciona con un bebé no funcionará con otros. Lo importante es tener paciencia y perseverancia.

Cómo despertar al bebé

  • Intenta despertar al bebé cuando esté en un sueño ligero. Si éste es el caso, verás que los ojos se mueven rápido debajo de los párpados cerrados, el bebé puede que mueva los brazos y las piernas, la boca (incluso hace movimientos de succión) y puede presentar cambios en expresiones de la cara.
  • Quítale la ropa de la cama y atenúa las luces (las luces brillantes pueden hacer que el bebé cierre los ojos).
  • Si la habitación está calentita puede ser de utilidad quitarle la ropa al bebé. El contacto piel con piel con la madre también puede ayudar a estimular el interés del bebé y a que empiece a amamantar.
  • Háblale al bebé y, si el contacto piel con piel no funciona, puedes sostenerlo en una posición vertical.
  • Si todo falla, inténtalo dentro de 30 minutos. Sin embargo, en lugar de meter al bebé de nuevo en su cuna, puedes mantenerlo sobre tu pecho, piel con piel tapándolo con una manta.
  • Si no eres capaz de despertar a tu bebé después de estar dormido unas 5 o 6 horas, contacta a tu médico.

Cómo estimular al bebé

  • Cambia el pañal de tu bebé.
  • Masajea la espalda de tu bebé o frota suavemente sus pies y manos.
  • Puedes compartir un baño con tu bebé. A veces el bebé comenzará a amantar si está en la bañera con la madre puesto que el agua caliente (es importante que  no sea demasiado caliente para el bebé) suele estimular el reflejo de la bajada de la leche en la madre.
  • Pásale un paño húmedo sobre su frente y mejillas.
  • Estimula el reflejo de búsqueda tocando sus labios con tus dedos o pezón.
  • Extrae leche en sus labios.

Cómo mantener interesado al bebé durante la toma

  • Amamanta al bebé en un lugar tranquilo con pocas estimulaciones.
  • Asegúrate que la mano que tienes libre (es decir, la que no está aguantando al bebé) soporta el peso del pecho (si éste es grande) para que el peso no esté sobre la barbilla del bebé.
  • Cambia al bebé de pecho si empieza a perder interés en amamantar. El cambio de pecho estimulará una nueva bajada de la leche por lo que ayudará a estimular la succión del bebé.
  • Ayuda a eructar al bebé y cámbiale el pañal, si es necesario, antes de reanudar la toma.
  • Intenta usar una posición que no sea con el bebé estirado, como la de rugby o, si el bebé es un poco mayor, con el bebé sentado a caballito. Si el bebé está acostado en posición estirada puede tener más tendencia a quedarse dormido.
  • Masajea la cabeza (la parte de atrás de la cabeza, o coronilla) mientras amamantas a tu bebé.
  • Intenta compresiones de pecho durante la toma si el bebé no amamanta de forma activa.

© Guía de Lactancia Materna. 2012