Anquiloglosia (frenillo sublingual corto)

El frenillo sublingual es una membrana mucosa que une la base de la lengua con el piso de la boca. Si éste es corto y dificulta el movimiento de la punta de la lengua se dice que el bebé tiene anquiloglosia. A veces, el frenillo corto no causa ningún problema en absoluto, y no requiere ninguna acción. Sin embargo, la anquiloglosia puede interferir con la capacidad del bebé para succionar de manera eficiente en el pecho. Esto puede conducir dolor y trauma en el pezón, una ingesta de leche materna deficiente y una disminución en la producción de leche a medida que pasa el tiempo.

La decisión de cortar el frenillo corto, a menudo depende de si el médico cree que afecta la lactancia. En la actualidad, los médicos están divididos en la creencia de que la anquiloglosia puede afectar la lactancia, lo que puede dar lugar a confusión para los padres. Los médicos deben basar su decisión en cómo la anquiloglosia afecta la lactancia (es decir, ¿recibe el bebé leche suficiente?), si la madre tiene o no dolor en el pezón y tras la evaluación de la boca del bebé. Si la lactancia materna es dolorosa, la transferencia de leche es pobre y el frenillo sublingual es considerablemente corto suele ser necesario cortarlo. Sin embargo, no todos los bebés con el frenillo muy corto tienen problemas y algunos con un frenillo sublingual aparentemente normal (pero que realmente es un poco corto) pueden tener problemas con la lactancia (tanto materna como artificial).

Un estudio llevado a cabo en Southampton (Inglaterra) en el año 2007 sugiere que el 10% de todos los bebés nacidos tenían frenillo corto (sin embargo al ser de origen genético, esta tasa puede variar un área a otra y de país a país). La anquiloglosia es más común en los varones (60%) y habrá a menudo a otros familiares que han tenido este problema. El impacto más inmediato de la anquiloglosia es en la capacidad del bebé para mamar con eficacia. Se cree que también puede afectar la higiene oral pero todavía hay un gran desacuerdo entre los expertos sobre si afecta el habla.

Con el fin de amamantar efectivamente, un bebé necesita tener un movimiento completo de la lengua – necesita ser capaz de crear un sello con sus labios y la lengua para formar un vacío. La lengua tiene que ahuecar el pecho y también ser capaz de elevarse, no solo para realizar un patrón correcto de succión / deglución (sin la ingesta excesiva de aire), sino también a ondularse durante una toma.

Signos y Síntomas

A veces es difícil determinar si el bebé tiene anquiloglosia porque el frenillo apenas se aprecia (frenillo oculto) aunque puede causar problemas de agarre. Sin embargo otras veces el frenillo es anterior o posterior (por lo que es más fácil de ver) y sin embargo no causar problemas de lactancia.

En cuanto a los signos y síntomas, a veces los bebés muestran algunos de los signos y otras veces muchos o la mayoría. Todo depende de numerosos factores tales como dónde está el frenillo y qué restrictivo es, la producción de leche de la madre, el tamaño de la boca del bebé, el tamaño de los pezones, lo bien que el bebé esté colocado y agarrado, etc. Del mismo modo otras causas también pueden causar los problemas mencionados abajo, lo que hace más difícil el diagnóstico:

  • Los pezones están muy sensibles o con grietas. Sin embargo es importante tener en cuenta que puede no haber dolor o lesiones.
  • Los pezones cambian de forma (en forma de barra de labios) y / o blanquean después de una toma.
  • Pérdida excesiva de peso en el bebé.
  • El bebé aumenta muy poco de peso o nada*.
  • El bebé no puede mantener un sello en el pecho o tetina del  biberón. A menudo la leche le sale por los lados de la boca mientras amamanta.
  • Amamanta durante mucho tiempo (durante una hora o más) o se queda dormido rapidamente y luego se despierta con hambre tan pronto como se retira de la mama.
  • Hace tomas muy frecuentes.
  • Se queja en el pecho al  poco de empezar una toma o hace tomas rápidas y cortas.  El bebé puede intentar apartarse de su madre y llora.
  • Los padres pueden comentar de que el bebé hace mucho ruido al tragar.
  • Baja producción de leche.
  • Mastitis o conductos lácteos bloqueados.
  • Náuseas.
  • Reflujo.
  • A menudo tiene hipo.
  • Cólico.
  • El bebé rara vez duerme durante un largo tiempo. Suele más bien dormir varias veces pero sueños cortos.
  • Suele estar intranquilo e inquieto al dormir.
  • Exceso de flatulencia.
  • Las heces pueden ser de color verde.
  • Ampollas en el labio superior del bebé.
  • Problemas de cierre o se desliza del pezón cuando amamanta.
  • Hace ruido durante una toma.
  • El patrón de succión puede ser desorganizado que puede dar lugar a tos / escupir / náuseas y dar una apariencia de un exceso de producción de leche. Las madres que dan el biberón pueden notar que esto sucede incluso con la tetina de flujo lento.
  • La succión puede ser débil.
  • El bebé puede presentar sensibilidad o aversión oral.
  • Respiración ruidosa / ronquidos al dormir.
  • Abre la boca para agarrarse al pezón pero no puede y sacude la cabeza antes de acabar frustrándose.
  • Abre la boca muy poco.
  • No puede echar la lengua (algunos con anquiloglosia pueden).
  • Exceso de babeo.
  • Muestra un lenguaje corporal de estrés cuando amamanta: manos en alto, cerca de la cara, los dedos extendidos.

* No siempre puede ser el caso, si la mamá tiene un suministro abundante o más. A veces, estos bebés tendrán un aumento de peso mucho mayor que el promedio, tal vez debido a la obtención de grandes cantidades de lactosa (azúcar) más presente en la primera leche de la toma por ser incapaces de obtener con eficacia la grasa (que se obtiene hacia el final de la toma) o tal vez debido a las tomas frecuentes. Estos bebés son más propensos a ser ignorados e incluso recibir medicación para el reflujo / cólico. 

La mayoría de los síntomas en esta lista han sido obtenidos del artículo “The hidden cause of breastfeeding problems? (However you feed your baby)” escrito por Milk Matters (2011).

Diagnóstico

A veces resulta difícil diagnosticar la anquiloglosia porque el bebé puede tener un frenillo oculto. En estos casos solo una persona con experiencia en este tema es capaz de diagnosticar la anquiloglosia. Otras veces solo es necesario que el bebé llore para poder ver el frenillo (como es el caso de los frenillos anteriores). A veces los padres tienen que visitar distintos médicos, enfermeras o incluso consultores de lactancia antes de obtener un diagnóstico.

Tratamiento

Algunas veces la anquiloglosia no causa problemas y no es necesario realizar ninguna intervención. Sin embargo, si causa problemas con la lactancia hoy en día se recomienda tratamiento.

En bebés menores de 8 meses, el tratamiento consiste en realizar una frenotomía. Esta consiste en cortar el frenillo con unas tijeras estériles. Es una técnica sencilla y rápida. Normalmente el bebé sangra muy poco (una mancha de sangre el tamaño de una moneda de 2 céntimos de euro) y puede irse a casa al poco tiempo de la intervención. Después de la frenotomía es recomendable observar una toma para observar si hay mejoría. Las posibles complicaciones de la frenotomía son sangrado o infección, pero la incidencia de que éstos se produzcan es extremadamente rara. No hay cuidados posteriores específicos requeridos. De vez en cuando, durante el proceso de curación se puede observar una pequeña mancha blanca debajo de la lengua de algunos bebés, esto es normal y suele desaparecer en dos semanas.

Si el bebé es mayor de 8 meses y la anquiloglosia causa problemas, el tratamiento consiste en realizar una frenuloplastia o frenectomía lingual. Para ello es necesario anestesia general y el corte necesitará puntos. El bebé tiene que ser admitido en el hospital y el período de recuperación es más largo. Por ello es recomendable tratar la anquiloglosia cuando el bebé es menor si causa problemas con la lactancia.

Para más información puedes visitar:

Frenillo sublingual corto (anquiloglosia). Alba Lactancia Materna. 2009

Frenillo corto y lactancia. Leaven. Volumen 38, no 2, abril-mayo. 2002

Anquiloglosia. Medline Plus. 2010

© Guía de Lactancia Materna. 2012

Anuncios