Amamantar a un bebé con labio leporino y/o paladar hendido

Cualquier nueva madre puede sentir emociones extremas y a veces experimentar una leve depresión posparto, también conocida como “Baby Blues”. No es sorprendente que en este estado de vulnerabilidad, la noticia de que tu bebé ha nacido con el labio leporino y/o el paladar hendido (si no lo sabías de antemano) te venga como una pequeña conmoción. Sin embargo, a pesar de que todo no ha salido como te esperabas o deseabas, recuerda que no estás sola y que puedes encontrar gran cantidad de apoyo para ti y tu familia a la hora de cuidar a tu pequeño.

¿Qué son el labio leporino y el paladar hendido?

Ambos son defectos congénitos. Pueden ocurrir a la vez o por separado.

El labio leporino (o fisura labial) consiste en una hendidura o separación en el labio superior. Ocurre cuando los dos lados del labio superior no se unen durante la formación del embrión. Puede ocurrir solo en el labio o alcanzar la nariz y puede presentarse en un lado solo o en ambos lados.

El paladar hendido se produce cuando el paladar tiene una grieta que comunica con la cavidad nasal. Se puede presentar con el labio leporino o por sí solo. Es uno de los síntomas en el Síndrome de Pierre Robin (para fotos visita esta página).

Para más información sobre posibles causas, síntomas y tratamiento puedes visitar esta página y los enlaces al final de este artículo.

¿Se puede amamantar a un bebé con labio leporino y/o paladar hendido?

Un bebé con labio leporino puede amamantar pero si el bebé tiene el paladar hendido puede amamantar si la fisura es pequeña o estrecha. El pezón debe situarse donde no hay fisura. Lo importante es que el bebé obtenga un buen agarre por lo que necesitarás ayuda de una enfermera especialista.

Ventajas de amamantar a tu bebé:

  • Los bebés con el labio leporino y el paladar hendido tienden a tener más infecciones de oído y la lactancia los protege contra estas infecciones (mediante el paso de los anticuerpos maternos a través de la leche).
  • El atragantamiento y que leche salga por la nariz son bastante comunes. Lo bueno de la leche materna es que menos irritante para las mucosas nasales.
  • El amamantar es bueno para estos bebés porque les refuerza los músculos de la cara y la boca. Esto ayuda a una formación más normal de la cara y ayuda el desarrollo del habla.
  • El pecho es más flexible que un biberón y se adapta mejor a la forma del labio y la boca.
  • El pecho es un buen sustituto de un chupete a la vez que el bebé se sentirá muy cercano a su madre lo cual ayuda en el proceso de apego.

¿Cuáles son los desaríos que se pueden presentar?

  • Dificultad con el agarre y la succión.
  • Riesgo de atragantamiento.
  • La leche le puede salir por la nariz.
  • El bebé puede preferir el lado que no tenga la hendidura.
  • El bebé se puede cansar más facilmente y puede no amamantar el tiempo suficiente para obtener la leche del final de la toma que es la más rica en grasas.
  • Succión débil o no rítmica.
  • El bebé puede tragar demasiado aire.

¿Qué medidas puede tomar la madre para ayudar a su bebé?

Es buena idea practicar los primeros días, cuando tus pechos están suaves, para encontrar la posición que os resultará más fácil para ti y tu bebé. Además tu bebé se beneficiará del calostro.

Una posición que puedes adoptar es la posición de rugby modificada (posición de rugby con el bebé más incorporado) y, cuando el bebé ha crecido, puedes adoptar la posición del “caballito” (sobre todo si el bebé tiende a atragantarse o le sale leche por la nariz).

Si tu bebé prefiere un pecho, prueba a cambiarle al otro pecho sin girarlo. Por ejemplo, si lo amamantas en la posición estirado en el pecho izquierdo, lo puedes amamantar del pecho derecho en la posición de rugby (para esto puede ser que necesites la ayuda de almohadas).

Amamanta a menudo, de 8 a 12 veces en 24 horas. Es posible tengas que despertar a tu bebé para amamantarlo. Buscar las señalas tempranas de hambre, como movimientos de la boca o llevarse la mano a la boca. Esto generalmente significa que el bebé está en un sueño más ligero y puede despertarse más facilmente. Otras maneras de despertar al bebé es desnudarle para cambiarle el pañal o el contacto piel con piel.

Estos bebés suelen tener problemas de succión por lo que les ayuda que estimules la bajada de la leche. Esto se consigue mediante el masaje de tus pechos antes de la toma. También puedes extraer tu leche de forma manual o mediante el uso de un sacaleches y así tu bebé obtendrá la leche nada más comenzar la toma. Esto le animará a succionar y también a obtener tu leche de forma más inmediata. Una vez el bebé empieza a succionar es importante que observes el movimiento de su mandíbula, oreja y su sien (signos de un buen agarre).

A veces estos bebés necesitan que la madre apoye su barbilla mientras amamantan. Para ello es necesario ahuecar la mano debajo del pecho de la madre, luego deslizarla hacia adelante para que tres dedos sostengan su mama. La madre debe hacer una forma de U con su pulgar y su dedo índice y sostener la mandíbula de su bebé con esa U. Esto se llama posición de la Mano de Bailarina.

También puede ser necesario que hagas compresiones de pecho durante una toma para asegurarte de que tu bebé está recibiendo leche. También puede ser necesario el uso de un relactador.

Después de la toma vas a necesitar extraer tu leche (con un sacaleches o de forma manual) para asegurarte de que tus pechos reciben el estímulo adecuado, ya que el bebé no suele amamantar el tiempo suficiente para llegar al final de la toma. Por este motivo el bebé necesitará ser complementado mediante el uso de un biberón especial y para ello puedes usar tu propia leche extraída.

Si el bebé no puede succionar el pecho antes de tener la operación del paladar es todavía posible que tomen leche materna mediante la extracción de la misma y el uso de un biberón especial, unvaso de lactancia o una cuchara. También se le puede animar a lamer la leche del pezón de la madre.

Asimismo, es de gran importancia que sepas que tu bebé está recibiendo leche suficiente. Señales de esto son una buena cantidad de pañales muy mojados cada día, por lo menos 2 deposiciones diarias, tono de piel en buen estado y buen aumento de peso, circunferencia de la cabeza y longitud. Si estás preocupada acerca de cualquiera de estas cosas, debes consultar a tu pediatra de inmediato.

¿Qué ocurre cuando se opera al bebé?

Cuándo se opera al bebé puede variar de hospital en hospital, dependiendo del tipo de hendido y de la operación que el cirujano realiza. Esto puede significar que tu bebé seas destetado, pero continue usando un biberón para la leche u otros líquidos.

En algunas zonas, el cirujano que prefiere no utilizar un biberón inmediatamente después de la operación de paladar así que pregunta a tu equipo médico porque puedes necesitar acostumbrar a tu bebé a un biberón-cuchara o un vaso especial antes de la operación. Lo mismo puede aplicarse al chupete.

Para más información puedes visitar:

Labio leporino. Entorno médico. 2010

Paladar hendido. Entorno médico. 2010

Labio leporino. Wikipedia. Este artículo contiene fotos y enlaces a sitios web relacionados.

Labio leporino y paladar hendido. Medline Plus. Agosto 2012

© Guía de Lactancia Materna. 2012