Drogas y lactancia

No es necesario decir que las drogas y la lactancia materna son totalmente incompatibles puesto que el consumo de drogas lleva a consecuencias para salud tanto de la madre como la del bebé.

El tabaco y el alcohol (mencionados en otras secciones) son drogas legales. En esta sección tocamos el tema de las drogas ilegales (cánabis, cocaína, heroína y drogas de síntesis).

CÁNABIS

El cánabis es también conocido como marihuana o hachís. Su principalCannabis plants. (cc) UK Home Office en flickr principio activo es el Tetrahidrocannabinol o THC es una sustancia muy soluble en grasa, llega al cerebro y allí se acumula. El THC tiene una vida media aproximada de una semana por lo que si alguien lo consume los fines de semana nunca dará tiempo suficiente a que se elimine completamente y se irá acumulando en su cerebro causando sus efectos.

Efectos tras el consumo: Relajación, somnolencia, alegría desmedida, aumento del ritmo cardiaco y  la tensión arterial, sequedad de boca, percepción distorsionada, disminución del tiempo de reacción, dificultades para pensar y solucionar problemas y dificultad de coordinación; entre otros.

Efectos a largo plazo: Problemas de memoria y aprendizaje, dependencia (7-10 % de los que lo prueban), trastornos emocionales (ansiedad, depresión) y de la personalidad, enfermedades bronco-pulmonares y determinados tipos de cáncer (debido a que se suele fumar sin filtro), trastornos del ritmo cardiaco (arritmias) y psicosis y esquizofrenia (especialmente en individuos predispuestos).

En el embarazo: Puede perjudicar el desarrollo del feto, aumentar el riesgo de bajo peso al nacer y producir alteración en las funciones mentales del niño.

En la lactancia: El THC se encuentra en la leche humana y la orina y las heces del bebé (se puede detectar hasta 2-3 semanas después de la consumición del cannabis). Puede causar sedación el bebé que puede conllevar a un aumento de peso lento. También conlleva a un mayor riesgo de muerte súbita del lactante. Debido a que durante los primeros meses el cerebro del bebé crece de manera significativa, el consumo de cánabis durante la lactancia puede afectar el desarrollo del bebé y alterar sus funciones mentales. También se relaciona con la aparición del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TADH).

COCAÍNA

Se dice que la cocaína es una de las drogas más adictivas y más peligrosas. Es un potente estimulante del sistema nervioso central.

Cocaine. (cc) Nightlife of Revelry en flickrLa cocaína produce los siguientes efectos: aumento del nivel de actividad de la persona; cambios emocionales variados que pueden llegar a provocar crisis de ansiedad u otras alteraciones; aumento inicial de la capacidad de atención y de la concentración, que permiten un aparente mayor rendimiento intelectual, aunque este efecto es pasajero; aumento de las frecuencias cardiaca y respiratoria así como de la tensión arterial, lo que favorece la aparición de enfermedades cardiacas y respiratorias.

Riesgos y consecuencias de su consumo: Adicción; alteraciones cardiovasculares y neurológicas; alteraciones del estado de ánimo; insomnio; impotencia, alteraciones menstruales, infertilidad; paranoia; alucinaciones y psicosis.

En el embarazo: La cocaína atraviesa la barrera placentaria por lo que puede afectar al feto (afectando su desarrollo o causando aborto espontáneo).

En la lactancia: La cocaína pasa a la leche materna (puede encontrarse en ella hasta 36 horas después) por lo que está contraindicada en la lactancia. Los efectos que produce en el bebé son los mismos que en los adultos. También va a afectar la capacidad de la madre para cuidar del bebé lo que lo puede poner en peligro.

ÉXTASIS

Es una droga sintética, es decir, producida por síntesis química (en un laboratorio) que altera la mente y causa alucinaciones similares a la anfetamina.

(cc) Tanjila en flickrEl éxtasis causa una sensación de euforia, bienestar y de aumento de fuerza y “aguante” durante muchas horas.

Efectos inmediatos: Sociabilidad, euforia, desinhibición; incremento de la autoestima; inquietud, confusión, agobio, problemas para dormir; taquicardia, arritmia e hipertensión; sequedad de boca, escalofríos o sudores; náuseas ; tensión muscular, apretar los dientes involuntariamente; deshidratación; aumento de la temperatura corporal.

Efectos a largo plazo: Depresión; trastornos de ansiedad, del sueño; ataques de pánico; psicosis; alucinaciones; agresividad. Se estima que el éxtasis causa daños a las neuronas que utilizan la sustancia química serotonina para comunicarse con otras neuronas.

En el embarazo: El consumo de esta droga puede provocar daños en el desarrollo del feto.

En la lactancia: Puede pasar a la leche humana en grandes cantidades y causar daños en el desarrollo del bebé. Las madres lactantes no deberían tomar éxtasis. Sin embargo, si una madre lo toma, debería deshacerse de la leche por lo menos 24 horas después de tomarlo.

HEROÍNA

La heroína se procesa a partir de la morfina que, a su vez, se deriva del opio. El mayor problema de la heroína es que puede ser adulterada lo que causa algunos de los problemas médicos derivados de su consumo.

Efectos a corto plazo: Estos aparecen poco después de una sola dosis y desaparecen en unas horas. Estos son euforia acompañado de enrojecimiento de la piel, boca seca y extremidades pesadas; estado entre despierto y soñoliento; supresión del dolor; depresión respiratoria.

Efectos a largo plazo: Enfermedades infecciosas como VIH o hepatitis debido al uso de jeringuillas compartidas; infección del endocardio (membrana que recrube el corazón) y de las válvulas del corazón; artritis y otros problemas reumáticos; colapso en las venas; complicaciones pulmonares. También tolerancia y adicción.

En el embarazo: el consumo de heroína afecta directamente al crecimiento del feto incluyendo reducción del peso y del perímetro de la cabeza. Los bebés de las mujeres que consumen heroína nacen adictos a la droga y suelen presentar síndrome de abstinencia (irritabilidad, alteración del sueño, temblores, disminución de estados de alerta) durante los primeros días o semanas.

En la lactancia: Si la madre continua consumiendo heroína esta pasará a la leche materna en grandes cantidades causando trastornos de coordinación motora y altos niveles de actividad. También le causa adicción al bebé. Si la madre retrasa u omite las tomas el bebé mostrará signos del síndrome de abstinencia.

METADONA

La metadona es un opiáceo que actúa en los mismos receptores que la heroína. Se suele usar en lugar de la heroína porque evita los síntomas de abstinencia que suelen aparecer al dejar de tomar la heroína.Methadone. (cc) John Kelly en flickr

En la lactancia: Según el Breastfeeding Network inglés*, dosis diarias de metadona <80 mg / día se consideran relativamente seguras. Sin embargo, según www.e-lactancia.org es seguro durante la lactancia independientemente de la cantidad que la madre consume porque su transmisión a la leche es mínima. Si se consume durante el embarazo y la madre la deja de tomar durante la lactancia o no amamanta el bebé puede presentar síntomas de abstinencia.

*The Breastfeeding Network. Drug Information Pack. March 2009

Para más información puedes visitar:

Guía sobre drogas. Ministerio de Sanidad y Consumo. 2007 (esta guía está dirigida a jóvenes entre 14 y 18 años pero la información que contiene es muy útil e incluye información en el embarazo y lactancia).

Plan Nacional Sobre drogas.

Metadona. Clínica Universitaria de Navarra. 2010

Embarazo y drogas. Ministerio de Sanidad y Consumo.

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad:

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Mª Inés Hidalgo Vicario, César Soutullo Esperón. Información para profesionales sanitarios. SEPEAP.

www.feaadh.org Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad.

www.trastornohiperactividad.com Web especializada en el TADH

Si necesitas ayuda:

ADAFAD. Asociación de ayuda a familias drogodependientes.

ASECEDI. Asociación de entidades de centros de día.

© Guía de Lactancia Materna. 2011