Anatomía de la mama

Para poder encontrar soluciones a algunos de los problemas relacionados con la lactancia necesitamos entender cómo se fabrica la leche. Sin embargo, para poder entender cómo se fabrica la leche, necesitamos primero saber cómo es una mama por dentro.

La leche se produce en los alveolos (células productoras de leche) y se fabrica a partir de los nutrientes y el suero que obtienen de la sangre. Los alveolos contienen receptores de prolactina, la cual se produce cuando la mama es estimulada (bien por la succión del bebé o la extracción de la leche por parte de la madre). Esos receptores, a su vez, desencadenan la producción de la leche. Cada alveolo está rodeado de una banda de células mioepliteliales que se contraen en respuesta a la producción de oxitocina durante la succión. La leche luego baja hacia el pezón a través de los ductos (o conductos) lácteos (6).  El sistema de los alveolos (también conocidos como glándulas de la leche) y los ductos se dice que es similar a un “racimo de uvas”, donde los alveolos son las uvas y los ductos son los tallos. Los “racimos” o grupos se llaman lóbulos (3). Cada pecho tiene alrededor de 15 a 20 lóbulos y son los que se puede sentir (como bultos o nódulos) durante un examen de mama, especialmente antes de la menstruación. Durante el embarazo, los alveolos y los ductos se agrandan, preparándose para la lactancia.

Células de grasa (tejido adiposo – 7) rodean todo el sistema de conductos de la leche y las glándulas. Cuanto más suave son los pechos, más grasa contienen. Por otra parte los pechos de las mujeres jóvenes suelen ser más firmes porque contienen sobre todo tejido glandular (glándulas de producción de la leche). La función de la grasa es la de proteger contra golpes y determinan el tamaño y la forma de la mama pero no tiene ninguna influencia en la calidad o cantidad de leche que se produce.

Parte de la glándula mamaria se extiende hasta la axila y esto se conoce como la cola de Spence donde también se produce leche. También contiene tejido linfático. A veces la mujer puede tener mastitis en esa zona, por ejemplo si es debido a un sujetador muy apretado.

Los ductos se abren en el pezón (4) y, si están llenos de leche, se pueden notar debajo de la areola (5). La areola se oscurece durante el embarazo. Se cree que esto sucede para ayudar al recién nacido a localizar la zona donde debe agarrarse al pecho puesto que su vista no está totalmente desarrollada al nacer. La mama no tiene músculos, sin embargo, por debajo del pezón y la areola y a lo largo de los conductos de la leche, hay fibras musculares que son responsables de hacer el pezón erecto (el pezón no contiene tejido eréctil). Cuando el bebé se alimenta inserta el pezón y la areola en su boca. El pezón de la madre se alarga hasta aproximadamente el doble de su longitud normal y (con la areola) es comprimido entre la lengua y el paladar, lo que estimula la liberación de prolactina (que estimula la producción de leche) y oxitocina (que estimula la eyección de la leche).

Los tubérculos (o glándulas) de Montgomery son los bultitos que están dispersos alrededor de la areola. Son glándulas sebáceas y su función es lubricar la areola y el pezón y protegerlos de infecciones causadas por bacterias (mediante el cambio de pH en la piel). Suelen crecer en tamaño en el embarazo.

La mama contiene una red de capilares por la que circula la sangre que sirve para nutrir el tejido mamario y transportar los nutrientes necesarios para la fabricación de la leche.

Para más información puedes visitar las siguientes páginas:

Mama. Wikipedia.

Anatomía de la mama. Medela

Todo lo que siempre has querido saber sobre el pecho. Por Alba Lactancia Materna

Preparación para la lactancia, ¿es necesaria? Por Claude Didierjean-Jouveau para la revista de Nuevo Comienzo, 13 (1), 2001

© Guía de Lactancia Materna. 2010