Candidiasis de pezones

A igual que la infección ductal, la candidiasis de pezones es causa de controversia entre los expertos. Algunos científicos creen que la infección por Candida albicans (hongo) en los pezones sí existe, mientras que otros creen que eso es un mito y que el dolor es muy probable debido a un tipo de bacteria (normalmente estafilococo o estreptococo).

Características clínicas de la infección por Candida en el pezón:

  • Una sensación de ardor en el pecho, picazón intensa o dolor severo en el pezón durante y justo después de la toma. El dolor puede durar hasta 1 hora después de la toma.
  • Super sensibilidad del pezón al tacto.
  • Pérdida constante de color en los pezones o de una parte o la totalidad de la areola.
  • Enrojecimiento del pezón.
  • Dolores súbitos que irradian hacia la pared del pecho, la espalda y el hombro.
  • Síntomas bilaterales (excepto en las primeras etapas), porque el bebé transfiere la infección.
  • Una erupción escamosa roja en la areola con prurito o despigmentación.
  • Los pezones están un poco hinchados con un aspecto brillante, fisura en el pezón o enrojecimiento leve alrededor de la areola. La areola y el pezón también pueden parecer normales.
  • La candidiasis de pezones en las primeras 5 semanas es rara a no ser que la madre haya tenido candidiasis vaginal en el parto o candidiasis del conducto al final de una lactancia anterior.

Considera la posibilidad de infección por Candida si los pezones con grietas no se curan a pesar de la mejora del agarre. Una infección bacteriana es también una posibilidad.

Factores que predisponen a una candidiasis de pezones:

  • Tratamiento antibiótico reciente.
  • Candidiasis vaginal durante el parto.
  • Lesión en los pezones.
  • El uso de biberones, chupetes y extractores de leche en las primeras 2 semanas después del parto.
  • Una duración de embarazo de más de 40 semanas.
  • El uso de discos de lactancia, los cuales crean un ambiente húmedo y caliente (medio ideal para que crezcan los hongos).
  • Consumo excesivo de azúcares.
  • Diabetes.
  • Un bebé que tiene candidiasis oral.

Signos de infección por candidiasis en el bebé:

  • Manchas blancas en la boca del bebé o en la lengua (puede ser hacia atrás o en las mejillas) que no se pueden quitar. Brillo blanco en la lengua del bebé o en los labios.
  • El bebé se quita de la mama durante la toma. Esto puede deberse a que su boca le causa dolor o puede ser una  señal de que es necesario revisar el agarre y mejorarlo antes de considerar tratamiento para la candidiasis.
  • El bebé puede tener cólico, estar irritable y tener dificultades para calmarse: también puede ser un signo de mal agarre.
  • Ten en cuenta que el bebé puede no mostrar signos de infección. Si tu bebé tiene la lengua blanca, pero no estás experimentando ningún dolor, ten en cuenta el riesgo de candidiasis pero no tienes que tratarte tú o tu bebé inmediatamente.
  • A veces la infección por candidiasis no está presente en la boca del bebé pero se presenta como una dermatitis del pañal que no se va.

Tratamiento:

  • Se puede (y debe) continuar con la lactancia.
  • Hay que lavarse bien las manos después de cada cambio del pañal.
  • Lavar y esterilizar bien chupetes, tetinas, pezoneras y juguetes que se meten en la boca.
  • Tratar a la madre y al bebé al mismo tiempo.

Para la madre:

El tratamiento que se recomienda para la madre es el siguiente:

  • Recetar miconazol 2% crema de primera línea. Se debe aplicar una muy pequeña cantidad de crema en los pezones después de cada toma durante 2 semanas, aunque los síntomas hayan desaparecido. Se debe borrar cualquier crema visible antes de la siguiente toma.
  • Si los pezones están muy rojos e inflamados, se suele prescribir una crema de hidrocortisona al 1% también. Una combinación de crema o pomada (miconazol 2% con hidrocortisona al 1% – Beta-Micoter Crema 10mg/g + 5mg/g) puede ser utilizada.
  • Si también tienes una grieta en el pezón puede que también tengas una infección por estafilococo aureo. En este caso, se recomienda recetar una crema o pomada antibiótica para ser aplicada después de cada toma durante 5-7 días.
  • Si los síntomas no se resuelven o empeoran (como el desarrollo de dolor profundo) comprueba que:
  1. El agarre y la posición son óptimos.
  2. No hay otra causa para los síntomas.
  • También se recomienda recetar fluconazol oral 150-300 mg como dosis única seguida de 50 a 100 mg dos veces al día durante 10 días. Continuar el tratamiento local, tanto en la madre como en el bebé.
  • Para aliviar el dolor puedes tomar paracetamol hasta 4 dosis de 1 g (dos pastillas de 500 mg) al día. El ibuprofeno es una alternativa.  Puedes tomar hasta 3 dosis de 400 mg al día. Usa la menor dosis durante el menor tiempo posible. No se recomienda tomar aspirina porque puede causar el Síndrome de Reye en el bebé.

Tratar al bebé al mismo tiempo:

  • Se suele recetar gel de miconazol (Daktarin 2% gel oral) que se considera seguro en los bebés. Sin embargo, no se suele recomendar en menores de 4 meses puesto que existe un riesgo de asfixia.
  • Éste se debe aplicar suavemente con un dedo limpio por todas las superficies mucosas de la boca.  Continuar hasta 48 horas después de que las lesiones hayan sanado. No se recomienda la aplicación con una cuchara ya que existe un riesgo de asfixia.
  • 0-4 semanas*: 1 ml (aplicado directamente sobre las zonas afectadas de la boca bebé) de dos a cuatro veces al día.
  • Más de 1 mes*: 2,5 mL (aplicado directamente sobre las zonas afectadas de la boca del bebé) dos veces al día.
  • Si las aftas no se resuelven, consulta a tu pediatra.

*Recuerda que si el bebé es menor de 4 meses, no es recomendable utilizar el gel de miconazol puesto que Janssen-Cilag, los fabricantes de Daktarin gel oral, cambiaron las recomendaciones de su uso para los bebés menores de esa edad. Se cree que la razón de esta recomendación es debido al riesgo de asfixia en bebés menores de 4 meses por la mala administración del medicamento (usando una cuchara en lugar de una pequeña cantidad en el dedo) y no debido al propio medicamento el cual se considera seguro (Breastfeeding Network, 2009). Por ese motivo, realmente se recomienda qué cantidad se debe administrar a menores de 4 meses puesto que depende del médico el recetar el Daktarin gel para los bebés de esa edad. 

Lo más importante a tener en cuenta es que tanto tú como tu bebé deberíais tomar medicación recetada por un médico y no por tu cuenta. Si crees que puedes tener candidiasis de pezones, consulta a tu médico y le puedes ofrecer esta información a modo referencia (información en inglés). También puedes solicitar la ayuda de una asesora o un/a consultor/a de lactancia.

Cómo evitar tomas dolorosas durante la candidiasis:

  • Durante una toma:
  1. Amamantar primero en el pecho sano (o menos doloroso) del primer lado. El bebé tiende a alimentarse con más suavidad en el segundo pecho porque ya no tiene tanta hambre.
  2. El primer agarre sobre el pezón suele ser el más doloroso – para adormecer la zona se puede aplicar un poco de hielo justo antes de la toma (lo cual puede ser de ayuda para ese dolor).
  3. Experimenta con diferentes posiciones para determinar la que te resulta más cómoda.
  4. Si el amamantamiento es muy doloroso, es muy importante extraer la leche del lado lesionado para reducir el riesgo de mastitis y para mantener el suministro. Si la extracción con un sacaleches es demasiado dolorosa, puedes probar la extracción manual.
  • Después de una toma:
  1. Se recomienda lavar el pezón con suero fisiológico (Cloruro sódico al 9%), que se puede comprar en cualquier farmacia.
  2. Después del lavado con suero se recomienda extraer un poco de leche del pezón y aplicarla (con mucho cuidado para no empeorar el estado del pezón) con un dedo limpio.
  3. Por último y para evitar que se seque el pezón, se recomienda aplicar un poco de vaselina (ésta es un producto del petróleo destilado y hay que asegurarse de que no hay restos antes de la toma) o lanolina (como Lansinoh o PureLan; ésta procede de la lana de las ovejas y no es necesario quitarla antes de una toma). La razón de usar estas pomadas es que no se debe dejar secar el pezón al aire porque esto crearía una costra (o postilla). La costra no es flexible como la piel y no se estira cuando el bebé mete el pecho en la boca, por lo que cada vez que el bebé amamanta quitaría la costra y esto causa un retraso en la curación de la herida.
  • Otro factor a tener en cuenta es que no se debe lavar el pezón con jabón (incluso cuando no existe ningún problema) porque esto anularía la función de las glándulas de Montgomery (glándulas sebáceas que mantienen el pezón y la areola lubricados y los protegen de infecciones) haciendo que tanto el pezón como la areola se sequen pudiendo causar o aumentar los problemas (grietas, infecciones etc). Siempre se debe lavar el pezón y areola con agua.

© Guía de Lactancia Materna. 2011