Cuando el bebé rechaza el pecho

La negativa de un bebé a succionar el pecho es un problema que estresa a cualquier madre. El rechazo del pecho por parte del bebé puede hacer que te sientas rechazada. Puede hacerte sentir que tu bebé no te quiere, no te necesita e, incluso, que no te aprecia como madre.

Un bebé puede rechazar el pecho en algunas o todas las tomas, a cualquier edad y sus razones para hacerlo varía según su etapa de desarrollo o incluso su salud en el momento. A veces amamanta durante unos minutos y después se quita del pecho mostrando signos de angustia y se niega a seguir. O puede que se niegue a empezar a amamantar a pesar de que, obviamente, tiene hambre.

Otras veces, el bebé en realidad no se niega a amamantar pero está muy agitado y resulta difícil ponerlo al pecho. Puede que sea el tipo de bebé que no parece estar muy dispuesto a comenzar a succionar y tarda mucho tiempo a ponerse en marcha pero una vez que ha comenzado, amamanta bien. Puede ser un bebé al que la lactancia no lo satisface. Puede parecer que amamanta por un tiempo corto y luego se para, terminando su toma después de una serie de paradas y arranques. Puede ser facilmente distraído durante la toma e incluso puede empujar a su madre con sus puños o sus pies. Se detiene tan pronto como su hambre se ha saciado y puede permanecer inquieto y nervioso después.

Un bebé menor de 4 meses necesita por lo menos 8 tomas en 24 horas. Un bebé de 4 meses de edad o más tiende a necesitar menos tomas (aunque la cantidad de leche que toma será superior a la de un bebé menor de 4 meses en cada toma). Si tu bebé tiene alrededor de 4 meses puede que necesite hacer menos tomas. Para saber si tu bebé está recibiendo leche suficiente pincha aquí. Si tu bebé ha comenzado a rechazar alguna toma pero cumple los requisitos nombrados en la página ¿Cómo sabré si mi bebé está recibiendo leche suficiente? entonces no te preocupes demasiado porque lo que está recibiendo le llega. Sin embargo, si realmente te preocupa que rechaza alguna toma puedes consultar con tu pediatra o asesora de lactancia.

Éstas son las razones por las que un bebé puede rechazar el pecho:

Razones por parte del bebé:

  • Problemas de agarre.
  • La madre ha usado un biberón y ahora el bebé tiene confusión entre la tetina y el pezón a la hora de amamantar.
  • Exceso de cansancio/ sobre-estimulación.
  • El bebé rechaza uno de los pechos.
  • El bebé ha sido vacunado recientemente.
  • El bebé tiene demasiada hambre porque la madre no ha reconocido las señales de hambre a tiempo. En este caso el bebé está demasiado disgustado para ponerse al pecho.
  • El bebé está enfermo, por ejemplo, un resfriado (y le cuesta respirar), un dolor de oídos (y no le gusta amamantar acostado), le duele la garganta al tragar la leche.
  • El patrón de las tomas del bebé está cambiando (porque ahora tiene más edad).
  • El bebé tiene muchas distracciones a su alrededor.
  • Introducción de otros alimentos (ya sean sólidos, leche de biberón, por ejemplo).
  • Dentición.
  • El uso excesivo de un chupete.
  • Malestar asociado con la succión.
  • Destete (iniciado por el bebé).

Razones por parte de la madre:

  • Flujo de leche rápido.
  • Reflejo de bajada de leche lento.
  • Producción de leche reducida.
  • La madre está cansada o estresada.
  • La madre está enferma y / o tomando medicamentos que pueden afectar la producción o el sabor de la leche.
  • Alimentos inusuales en tu dieta. Si has empezado a tomar ciertos alimentos que no tomas normalmente puede que cambie el sabor de tu leche o, incluso, tu olor. Tu bebé puede notar estos cambios y se puede a negar a amamantar.
  • La madre huele diferente por alguna razón. Por ejemplo, un perfume diferente, desodorante, cloro de la piscina, visita a la peluquería, el humo del tabaco.
  • Cambios hormonales: menstruación, tensión premenstrual, ovulación, embarazo, anticonceptivos orales. El estrógeno y la progesterona pueden cambiar el sabor de la leche. Si estás tomando anticonceptivos (deberías tomar sólo los de progesterona) puede ser necesario que los tengas que cambiar. Algunos bebés se niegan a amamantar durante el embarazo. Si tu bebé es menor de 6 o 7 meses es probable que tengas que alimentarlo con leche artificial. Si tienes dudas consulta una asesora de lactancia.

Para intentar averiguar la posible causa del rechazo de tu pecho puedes intentar contestar a estas preguntas:

¿Cuándo rechaza el bebé el pecho…

  • en relación a una toma?
  1. Durante la bajada de la leche. El rechazo del pecho puede ser debido a que la bajada de la leche de la madre es demasiado rápida o demasiado lenta y esto causa frustración en el bebé, que puede parar de mamar y quitarse del pecho. Si la leche baja de forma demasiado rápida la madre puede quitar al bebé del pecho (si no lo ha hecho el bebé) y esperar a que la leche fluya más lentamente o puede amamantar con el bebé boca arriba y ella mirando hacia abajo. Si el flujo es demasiado lento la madre puede intentar estimular la bajada de la leche antes de poner el bebé al pecho y asegurarse de que pone el bebé al pecho cuando muestra las primeras señales de hambre.
  2. Después de la bajada de la leche. Si después de la bajada de la leche, ésta continua fluyendo lentamente es posible que frustre al bebé y rechace el pecho. En este caso puedes intentar compresiones de pecho a la vez que amamanta.
  3. Al final de la toma. El rechazo del pecho puede ser debido a que el bebé necesite eructar, quiere continuar en el otro pecho o simplemente ha terminado la toma.
  4. ¿Rechaza uno o ambos pechos? Si solo rechaza un pecho puede ser debido a que el flujo de la leche es más lento en un pecho que en el otro, que la producción de la leche es menor en uno de los dos, que el pezón de un pecho es más grande que en el otro o porque al bebé le duele un oído y no le gusta estar acostado de ese lado.
  • en relación a la hora del día?
  1. Por la mañana. El bebé puede rechazar el pecho debido a que la bajada de la leche de la madre es demasiado rápida por las mañanas o si el bebé ha dormido más de lo debido.
  2. Por la tarde/noche. Si el bebé rechaza el pecho o no parece satisfecho después de amamantar puede ser normal. Hay varias razones que se sugieren por las que un bebé rechaza el pecho por la tarde/noche. Algunos expertos sugieren que esto es debido a que la madre no tiene leche suficiente por la noche, otros sugieren que es porque la leche de la madre baja muy lentamente y otros sugieren que es porque el sistema nervioso del bebé es inmaduro.
  3. Después de que la madre come. El rechazo del pecho puede ser debido a algún alimento que haya comido la madre. En este caso puede ser útil que tomes nota de cuándo se produce el rechazo y que has comido antes de que esto ocurra. Esto te puede ayudar a averiguar qué alimento (incluyendo las bebidas) le causan los problemas al bebé.
  4. A cualquier hora del día. El rechazo del pecho puede ser debido a que el bebé tiene cólico o reflujo.

¿Qué edad tiene el bebé?

Las razones del rechazo del pecho serán distintas dependiendo de la edad del bebé:

  • Si el bebé es recién nacido (y no ha amamantado todavía o solo ha tenido una toma) el rechazo puede ser debido a:
  1. Que el bebé ha nacido de forma prematura y no tiene la madurez necesaria para amamantar.
  2. El bebé puede tener dolor de cabeza debido a que ha nacido por ventosa o fórceps. En este caso puede necesitar analgesia pero siempre bajo las instrucciones de un pediatra.
  3. La madre ha tomado medicación durante el parto (epidural, morfina, petidina etc) que puede afectar la succión del bebé. Esto suele ser pasajero pero puede llegar a durar hasta unos 10 días.
  • Si el bebé es mayor de cuatro meses el rechazo puede ser debido a que tiene molestias debido a la dentición. Al bebé le duelen las encías y le resulta difícil amamantar. O puede que se agarre al pecho, empiece a mamar pero se detiene pronto y llora o actúa angustiado. Si este es el caso puede ser de utilidad ofrecerle un mordedor o analgesia antes de la toma (aunque para esto siempre debes consultar a tu pediatra). Para más información puedes visitar “Cómo aliviar las molestias de la dentición”.
  • A cualquier edad:
  1. El bebé no mama porque hay muchas distracciones (ruído, luz, etc) o porque está atravesando una etapa de desarrollo que puede afectar la lactancia.
  2. El bebé rechaza el pecho porque está enfermo. Puede que tenga una infección de oído (otitis), porque el bebé tiene un resfriado y no puede respirar or porque el bebé tiene candidiasis en la boca. En estos casos lo más importante es aliviar los síntomas y/o el dolor porque puede ayudar a que el bebé decida succionar. Para más información de cómo tratar otitis y resfriados pincha aquí.

Ocurra lo que ocurra, los dos principales puntos a tener en cuenta son:

  • Alimenta a tu bebé. Es esencial que tu bebé reciba leche. Si no lo hace directamente de tu pecho es posible que tengas que darle tu leche extraída, leche de un banco de leche materna (si tu bebé está en el hospital y hay un banco de leche disponible) o leche artificial; a través de un vaso, una cuchara, jeringa o biberón (pero ten en cuenta la edad de tu bebé antes de ofrecerle un biberón porque puede empeorar las cosas).
  • Extrae tu leche. Esto ayudará a que mantengas la producción de tu leche y podrás ofrecérsela a tu bebé.

Cómo convencer a tu bebé a que amamante de nuevo:

  • Evita forzar a tu bebé a que amamante. Sé tan paciente y tranquila como te sea posible, aunque es posible que te sientas frustrada. No pongas una mano en la parte posterior de la cabeza del bebé o lo empujes hacia pecho. Si el bebé se quita del pecho, no trates de hacer que vuelva a amamantar en ese momento – simplemente inténtalo más tarde.
  • Puede ser útil tener un cierto tiempo de contacto piel con piel con tu bebé, durante el cual se puede “acurrucar”  al pecho sin ninguna presión para amamantar – dale el control a tu bebé, que él decida cuándo amamantar y cuándo no amamantar.
  • También puedes distraerlo haciendo algo completamente diferente – un paseo al aire libre, mostrándole sus juguetes, cantando una canción de cuna.
  • Permítele un fácil acceso al pecho:
  1. Mucho contacto piel con piel puede ayudar a que tu bebé amamante más e incluso aumente de peso más rápido. Mantén a tu bebé contigo tanto como sea posible y dale muchas oportunidades para amamantar. Ponlo piel con piel cuando tiene sueño, justo después de una toma (la cual puede ser con vaso, cuchara o incluso biberón si no amamanta directamente de tu pecho). De esta manera tu bebé tendrá la oportunidad despertar piel con piel en el pecho de su mamá. Y mamá está allí para captar más pronto las señales de hambre. Si el bebé se mueve hacia el pecho y luego se queda dormido antes incluso de introducir el pezón en la boca o después de succionar un par de veces, estos son pasos positivos por parte de tu bebé, no fracasos.
  2. Camina con tu bebé en posición vertical contra tu cuerpo con su cabeza al nivel de tu pezón. Camina y amamanta al mismo tiempo. Podrías intentar poner a tu bebé en un portabebés, pero permítele acceso total al pecho (puedes intentar no tener sujetador). El portabebés tendrá que ser usado debajo de lo normal para este propósito.
  3. Puedes intentar amamantar tu bebé mientras estáis en la bañera juntos. Es posible que desees tener a alguien disponible para ayudarte a meter y sacar a tu bebé dentro y fuera de la bañera. O puedes intentarlo justo después de darle un baño, cuando está calentito y relajado (si le gusta los baños).
  4. Podrías intentar jugar con tu bebé en el suelo mientras estás desnuda de cintura para arriba. Después de jugar un tiempo puedes ofrecerle el pecho.
  • Intenta amamantar en el lugar favorito de tu bebé, en su posición favorita, mientras caminas, mientras está acostado, con el bebé en posición vertical, el bebé sobre su espalda, mientras duerme (cuando se está empezando a despertar), cada vez que que se vea que el bebé puede estar interesado o cualquier otra forma que te puedas imaginar, es decir, en cualquier momento y lugar.
  • A veces el bebé empieza a relactar mediante la succión no nutritiva, la cual pasa a convertirse en succión nutritiva. Para ello ofrécele el pecho en cualquier momento que veas una oportunidad: al final de una toma (de vaso, cuchara, biberón, etc) cuando el bebé no tiene hambre, cuando el bebé va a dormir o simplemente al despertarse, cuando el bebé está dormido y cada vez que necesita succionar para relajarse.
  • Prueba con una posición completamente diferente: con tu bebé bajo el brazo (posición de rugby), acostada en una cama junto a tu bebé ya sea con tu bebé pegado a ti o un poco separado (sobre todo si hace calor) o con tu bebé incorporado.
  • Puedes intentar amamantarlo cuando se está despertando porque a veces resulta más fácil que se agarre al pecho
  • Duerme cerca de tu bebé. Si el bebé duerme contigo, obtendrás más oportunidades de piel a piel, lo que facilitará el acceso a tu bebé al pecho. Si no quieres tener a tu bebé en tu cama puedes poner su cuna al lado de tu cama con uno de los lados bajados para que lo puedas cojer facilmente. Asegúrate de que no haya ninguna posibilidad de que tu bebé se cuele entre la cama y la cuna. Si no quieres hacer eso tampoco, el hecho de que su cuna esté en tu dormitorio te ayudará a captar sus señales de hambre más pronto.
  • Si tu bebé tiene mucha hambre puede que tengas que darle un poco de leche extraída en un vaso antes de ofrecerle el pecho.
  • Si tu bebé ha tomado biberones es posible que necesites usar una pezonera al empezar una toma. Después de que el bebé ha empezado a mamar y obtiene la leche puedes intentar quitar la pezonera.
  • Puedes intentar amamantar en una mecedora.
  • Puedes extraer un poco de tu leche en la boca abierta de tu bebé para animarle.
  • Dedica cinco minutos antes de una toma a dar masajes en el cuerpo desnudo de tu bebé para que se relaje, si es receptivo a esto. Ten cuidado de no hacerle daño. Si no has recibido instrucciones de cómo darle un masaje a tu bebé consulta a su enfermera, una asesora de lactancia o visita este sitio web para información sobre cursos para masajes en tu zona.
  • Puedes intentar cantarle a tu bebé – al que probablemente no le importará si se trata de las mismas canciones una y otra vez. O puedes poner música relajante de fondo.
  • Una vez tu bebé se agarra al pecho puedes animarlo ofreciéndole una “recompensa” ya sea de tu leche extraída o leche artificial. Esto se puede hacer con un suplementador. Esto permite que el bebé reciba más leche en el pecho, mientras que estimula la producción de leche por la succión. Si la producción de leche sigue siendo baja, baja de forma lenta o tu bebé amamanta de forma muy débil, puedes consultar con una asesora de lactancia sobre la posibilidad de usar un suplementador.

Para más información puedes visitar:

Cómo manejar una huelga de lactancia. Nuevo Comienzo. 16 (1). 2004

Rechazo del pecho. Huelga de lactancia. Asociación Española de Pediatría.

© Guía de Lactancia Materna. 2011